Los partidos no solo se ganan en la cancha sino también desde los escritorios. En la semana cuando desde el chat pregunté ¿verde o naranja? los purretes, rápidos de reflejos, respondieron al unísono: "verde". Allí comenzaron a ganar el partido. Una vez en el cauchoso cesped, con un hombre de menos, comenzaron a tocar y tocar, dejaron a un delantero y llegaban de atrás todos. Mientras que los vetes no sabían como tomarlos. Chocándose entre ellos, superponiéndose en las posiciones o quedándose estáticos, los naranjas no supieron resolver el partido, que a priori, se presentaba accesible. Ni siquiera en el momento que lograron colocarse 7 a 7, luego de remontar un 6-2. Altos rendimientos purreteros justificaron largamente el holgado y contundente triunfo.
Fin al invicto vete. Y varias dudas por lesiones; a la baja del Chelo y Javier, se sumó Darío, con un tirón en la ingle y Gustavo, con una contractura en el gemelo de su pierna dercha. ¿llegarán al sábado?
¿Y los ganadores? Relajados disfutan de sus nuevas camisetas con una Bud...
Las nuevas casacas le trajeron suerte a los purres.