
El viernes a la noche los Vetes no reunimos en un bar a planear la táctica para el sábado. Entre una variada gama de opiniones no lográbamos ponernos de acuerdo como jugar. De repente, por esas situaciones del destino o la divina providencia, apareció un hombre entrecanoso, de estatura media y bigotes. Era Angel Cappa. Lo invitamos a sentarse a nuestra mesa; café por medio, le comentamos acerca de nuestros partidos, el blog, vetes vs purres, etc. Después de todo esto, cuando habíamos entrado en una respetuosa confianza, le pedimos una recomendación para jugar un partido de siete contra siete en una cancha pequeña: "Es simple: Jueguen, toquen por abajo y entréguenle la pelota a su compañero", nos dijo mientras sacudía con su mano derecha un sobrecito de azúcar. La amena charla continuó un breve tiempo.
Está claro que supimos interpretar las sencillas palabras de Cappa. Toque tras toque se dio un gran partido, con una amplia superioridad Vete basada sobre relevantes actuaciones individuales y un orden poco común para tanta cantidad de gente. Fue 7 a 1, pudieron ser más porque los arqueros (la Pantera fue la revelación) tuvieron destacadas atajadas y los defensores de ambos equipos (Zoilo aguantó el fútbol Vete) evitaron que la pelota tocara la red más veces.
Cuando terminó el partido escuché decir sabiamente a un parroquiano que estaba mirando al costado de la cancha mientras aguardaba entrar: "los de naranja por el juego y la camiseta se parecían a Holanda del '74". Cuanta razón tenía.....
1 comentario:
gus el que les dio el consejo no habara sido berugo carambula mira que es parecido
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