21 de junio de 2010

Se hace camino al ganar

Cuando las rutas se crean con buenos materiales y cimientos firmes son casi indestructibles. Si así se construyen, de inicio a fin uno puede recorrerlas plácidamente, con comodidad a lo largo del tiempo. Por el contrario, si se construye apenas una carpeta asfáltica, el camino inicialmente es ameno y disfrutable pero con el paso del tiempo empieza a deteriorarse y la erosión provoca rupturas, baches e inconvenientes hacia el destino final
Comenzaron mejor los purres, merced al control del medio donde prevaleció el fútbol de Pachi y Diego más la efectividad en la definición, donde sobresalieron Damián y Martín, quienes se mostraron muy certeros. El método era sencillo; por derecha jugaban en el dos-uno contra Aci para la llegada libre de Martín por el sector opuesto. En apariencia su camino a una victoria era directo y llano. A los verdes el encuentro se les presentaba inesperadamente sencillo.
Con el correr de los minutos, llamativamente, el partido comenzó a ponerse picante e ingresó en un pico de erupción a partir de las faltas y manotazos entre Gustavo y Damián, más varios reclamos de jugadas y faltas no cobradas. Esto no privó que los verdes rápidamente, con facilidad se pusieran 5 a 2 capitalizando los errores y liviandad en la marca de los naranjas.
Sin embargo una serie de factores fueron artífices del cambio en los vetes: se adelantaron unos pasos en el campo, Gustavito empezó a driblear a todo purre que lo marcaba y encontró en Cris y Ale a dos socios para jugar, más el amor propio de los del fondo, no sin olvidar la inyección anímica que provocó el arribo del gran DT Chelo; este surtido combo comenzó a bachearle ese camino alisado por el que recorrían los jóvenes. Ya sin tanta facilidad, los purres lograron estirar la ventaja a un 6 a 4, pero en los últimos veinte minutos todo cambió.
Las situaciones de riesgo en el arco de Ale fueron escasas y los vetes comenzaron a tener mayor verticalidad hacia el arco verde. Las gambetas de Gustavito empezaron a tener eco en la red contraria, dos goles suyos (uno a toda garra y otro de cabeza) fueron vitaminizantes para los naranjas, quienes dieron vuelta el marcador faltando pocos minutos para el final. Extrañamente para los verdes la holgada victoria mutó hacia una pesada derrota. El gol del último minuto de Damián sirvió solo para decorar el resultado dejando la placa en 9 a 8.
Fue quizás de los últimos, el partido más parejo. Con varias situaciones que se fueron desarrollando durante la hora de juego, condimentados a través de todo tipo de acciones: pierna fuerte, polémicas, jugadas habilidosas y erróneas, para darle una sazón más que picante y sabrosa al nuevo triunfo vete.
Por ahora el cierre otoñal no es tan frío para los anaranjados. Con la seguidilla de triunfos van tomando el calor que les permite aguardar con buena reserva energética el comienzo del invierno. Mientras se recuperan los lesionados, se van sumando las antiguas generaciones de los ’90, ambos rememorando las no tan viejas buenas épocas. La convocatoria de aquellas los hace viajar diez- quince años al pasado cuando tenían más pelos, menos canas y las panzas estaban por venir....pero en este presente, el fútbol, de algunos, y la garra, de otros, se mantiene vigente sin distinción del tiempo.


DESPUES DE LAS VEINTE

Quienes llegamos temprano pudimos apreciar que en "nuestra" cancha estaban jugando un grupo de pibes. Hasta ahí nada novedoso, pero llamó la atención ver a tres de ellos jugando ¡En cuero! con el frío que hacía como si estuviesen jugando un partido bajo el sol en el día más caluroso en la hora pico de verano. Marche un antidóping por ahí.

1 comentario:

Dario dijo...

Muy bueno Gus...y vos te preguntás por ahí el porqué del resultado luego de ir ganando: te doy dos posibles causas...por malperdedores y por pecho frío, no necesariamete en ese orden...