Luego de un período de pruebas que se hizo más prolongado que en otros años, el sábado pasado se largó la tercera temporada de la apasionada disputa Vetes vs. Purretes y en la primera contienda el resultado fue un categórico triunfo de los viejitos por 6 a 1. A diferencia de lo que sucedió en otras ocasiones en el verde césped sintético de Maracanzinho, en esta ocasión la victoria naranja fue tan contundente como lo señala el marcador. Se podría decir que los Vetes comenzaron a ganar casi antes de que la pelota comenzara a rodar. A saber: a las siete en punto ya tenían a todos sus integrantes en la cancha, en tanto que los Purres apenas contaban con los históricos Diego, Marianito y el recientemente incorporado Mariano. Heridos en su orgullo tras perder en la recta final el campeonato del año anterior, los Vetes se tomaron en serio el período prolongado de pretemporada y pese a la sensible baja de Gustavo, lo utilizaron para asegurarse las presencias necesarias e ir cohesionando el equipo. Justamente inverso fue el proceso de preparación de los muchachos de verde. Quizás relajados por el placer que les provocó la obtención de su primera estrella, les está resultando complicado reunir la cantidad de jugadores necesarios y más aun retomar el juego asociado y fluido que plasmaron en gran parte del campeonato pasado.
Como consecuencia de todo, los Vetes presentaron seis jugadores en cancha en tanto que los Purres apenas alcanzaron a juntar los cinco reglamentarios. Pero las diferencias no sólo fueron de cantidad sino también de calidad. Ante las ausencias de jugadores claves y de buen pie como Damián, Lucho y Pichi –además de Pantera en el arco- los jóvenes debieron recurrir a nuevos valores, que si bien dieron muestra de saber con la pelota en los pies, no contaron con el rodaje suficiente con sus compañeros como para dejar de ser una suma de voluntades y pasar a ser un equipo. Carlitos en el arco trató de parar hasta donde pudo las continuas llegadas vetes; el nuevo Mariano demostró ser un jugador de muy buen manejo y precisa pegada, mientras que la otra incorporación Purre, el tanque verde (el cronista pide perdón por desconocer su nombre) aportó voluntad y potencia. Hay un buen potencial, pero como los diamantes, falta pulir mucho para que el equipo se convierta en una piedra preciosa. La contratara fueron los Vetes. Conscientes de sus limitaciones y sus potencialidades –abundan más las primeras que las segundas – armaron un equipo compacto que supo combinar juego asociado, contundencia y rigurosidad táctica.
Con la firmeza del Tolo como último hombre; con Darío y Aci por la bandas, la cuota de talento de Gustavo y la eficacia goleadora de Cris, sumaron un combo que doblegó de principio a fin el precario esquema Purrete. Un párrafo aparte para el arquero Vete, Alejandro Chassman. Su inesperado regreso aportó la seguridad necesaria en el arco y con un par de voladas de su sello garantizó que la diferencia en el marcador fuera tan abultada. Se largó la primera bola del año y fue para los Vetes. Haciendo un correlato con la situación parlamentaria argentina: ¿la clave de este año estará en quién consiga el quórum? ¿Serán los Purres como el Grupo A que pese a contar con mayor potencial no logran armar un bloque homogéneo? ¿Serán los Vetes como el bloque oficialista que a pesar de sus limitaciones se mantiene cohesionado? El devenir de las jornadas deportivas dará su veredicto.
PABLO GALAND
1 comentario:
Brillllllante Aci !
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