Cuánto se estarán lamentando los purres por el empate de la fecha anterior. Tenían ganado el encuentro, era un 7 a 1 casi irremontable…. pero no vamos a escribir sobre el final de una historia que se conoce.
Los verdes desperdiciaron la chance de llegar con posibilidad a disputar una final mano a mano en el último partido del año para, al menos, dejar la serie igualada. Es que si hubiesen triunfado ese partido que gentilmente obsequiaron a los de naranja, más la holgada victoria del sábado, se hubieran puesto a un partido por debajo de los vetes. Pero el hubiera no existe y como Newell’s el domingo, por decisión propia, dejaron a un lado lo que en algún momento de Noviembre parecía inviable.
El sábado fue una hora a todo verde, con mucho y muy buen juego de los cinco (Juan Manuel, Diego, Mariano, Damián y Martín)superaron a los vetes que tuvieron una tarde muy oscura. Actuaciones individuales sobresalientes sumados al trabajo colectivo crearon un cocktail mortífero para los de naranja, que no lograron entrar en juego en ningún momento. Varios factores provocaron que estos de a poco se fueran yendo del match: nervios, imprecisiones, agresiones verbales y fallos en el momento de la definición.
Por el contrario los jóvenes movían la pelota de un lado al otro y tuvieron la contundencia que habían perdido en gran parte del año (el regreso de Damián fue determinante en ese sentido). Durante toda la tarde jugaron a voluntad y sacaron casi de paseo a los cuarentones a quienes se les notaron las pocas reservas que le quedan en el combustible (los tobillos de Chelo y Cris son una prueba de ello, más las dos ausencias seguidas de Ale encendieron la lucecita roja del vehículo Vete).
Cerrando el año los jóvenes llegan mejor parados pero, desgraciadamente para ellos, es tarde. Deberán rever la historia para la próxima temporada con el objeto de lograr una regularidad en los resultados para no lamentarse cuando se precipite el tiempo final.
1 comentario:
Sobervio como siempre.
Publicar un comentario