
Dialogando en la puerta de la parroquia con un padre el día del domingo pascual, nos decía: “muchachos, ustedes tienen que ser generosos, son los mayores por los tanto tienen siempre que ayudar a los purres, denles lo mejor así ellos pueden ser felices, como lo fueron ustedes el año pasado”. Y los Vetes, como buenos sanmaritanos, actuamos de acuerdo a las enseñanzas y las palabras del padre.
Pruebas hay de sobra: Darío atajó un partido para los verdes porque Pante había llegado pasada la hora. La fecha pasada, benévolamente dejamos que Carlitos juegue para los veinteañeros cuando estábamos en igualdad numérica de jugadores (una situación ya comentada y escrita). Ayer no fue la excepción.
Solamente cuatro purres, sobre nueve jugadores que tienen en la lista de buena fe, más alguno que se sume esporádicamente, se habían presentado a defender su liderazgo 2010 en una nueva jornada sabatina. Por el lado naranja, el equipo como siempre estaba completo. Inclusive había seis -cabe destacar el esfuerzo del Chelo, que con mentalidad Vete, altruistamente se dignó venir cuando tenía el cumple de su mujer y era el organizador de la festichola para ella. Un gesto para destacar-. A esto se le sumaba el ansiado debut de un vete histórico de toda la vida como es Ale. Debutante absoluto, a quien esperábamos y recibimos gustosamente. Observando la situación cualquiera imaginaría que como Ale hacía más de DIEZ años que no estaba con sus amigos de toda la vida (imagínense que los purres estaban en la secundaria cuando jugábamos juntos) era lógico el reencuentro en el campo de juego con los vetes para acoplarse a la magia y el fútbol lujoso de ellos....Pero no fue así.
Siguiendo los designios del cura y el decálogo vete, dadivosamente Ale decidió jugar para los jóvenes veinteañeros, de quienes solo sabía su número de casaca. Y a ellos les dio el plus que buscaban los naranjas.
El partido fue de lo mejor del año, los vetes se encontraron siempre arriba del marcador (3-1 y 5-3) pero no pudieron mantenerlo; merced a que fallaron en la definición un par de veces o se toparon con el gran Gato guión bajo Park. Del otro lado, el otro grande, Chassman, neutralizó varios ataques verdes y hasta contó con la ayuda de los palos. Parecía triunfo naranja por juego y llegadas pero unos movimientos tácticos constituidos por Ale (sí, justamente él) provocaron una seguidilla de tres goles casi terminando el partido privando del segundo triunfo a los anaranjados. Ni siquiera el tiro del final les salió a los cuarentones, quienes una vez más se quedaron con las manos vacías porque Pante sacó del ángulo un remate de Da que viajaba directo hacia el empate. Resultado que hubiera sido justo por el juego y despliegue de los mayores.
En una escena de la película Gladiador, tras una lucha en el coliseo, alguien de las tribunas le grita al protagonista: “¡Máximo Magnánimo!” La misma definición escucharon los vetes tras su nueva derrota....pero lo tomaron con otro sentido.
DESPUÉS DE LA VEINTE
OTRO REGRESO VETE
Como escribíamos y mostramos en un apartado con foto incluída, regresó Ale. El gran Krusty ha vuelto a su casa, esta vez con caucho en lugar de arena. Ya sin rulos, con un tendón cocido y varios puntos de sutura, con un hijo y con la calidad intacta. Prueba de ellos los cuatro goles. Para los Purres fue el Messi del equipo. Bienvenido
OTRO SUSTO Y VAN....
¿Se le pueden sumar más manchas a un tigre o rayas a una cebra? Seguramente no ¿Nuestro iracundo titán puede sumar más golpes? La respuesta es, sí. Ganaban los vetes 5 a 4 cuando Cris sufrió su tercer resbalón del partido, con tanta mala fortuna que golpeó su cabeza contra el piso. El goleador vete quedó conmocionado por unos instantes hasta que afortunadamente, gatorei mediante, recuperó su estado y continuó hasta el final. Agréguesele otro golpe......y van.