31 de octubre de 2010
ROCK !!!!! Arriba Purre !!!!!!
EL PROXIMO SABADO ES NUESTRO !!!!!!
Libre pensamiento X
EN EL NUEVO DISCO DEL PELADO CORDERA, HAY UNA CANCION QUE HACE REFERENCIA A
HUGUITO, AQUEL DE DEVOLVE LA BOLSA DEVOLVELE A HUGO SU GENEROSIDAD, LA CUAL
HABLA DE SU TRISTEZA TRAS LA MUERTE DE SU AMIGO Y EN EL FINAL DICE ALGO ASI
COMO......Y LLORE, LLORE, LLORE, LLORE.......
LES ESCRIBO PORQUE ME SUCEDEN ALGUNAS COSAS DESPUES DE LA MUERTE DE KIRCHNER Y A
SABIENDAS DE QUE NO FUI, NI SOY DE SUS IDEAS, ME PRODUJO Y ME SIGUE PRODUCIENDO
UNA TRISTEZA MUY GRANDE VER COMO LO ESTAN PASANDO USTEDES. VEO SUS COMENTARIOS
EN EL BLOG Y NO PUEDO PARAR DE LEER Y RELEERLOS.
DICEN QUE LOS AMIGOS NO SE ELIGEN, VIENEN SOLOS Y RECORDAR DE CUANTAS VECES NOS
PELEAMOS POR ENFRENTARNOS POLITICAMENTE ME CAUSA MAS QUE MIL SORPRESAS.
SABEN QUE NO QUIERO HABLAR HOY DE POLITICA, NI ECONOMIA, INSEGURIDAD, Y NO ES
PORQUE NO ME CONVIENE O POR ARRASTRARME DE TODOS, SIMPLEMENTE POR QUERER
CONTARLES COMO ES QUE ME SIENTO.
TODOS LOS DIAS ME LEVANTO PENSANDO EN QUE ESTE VA SER MEJOR DIA QUE EL DE AYER,
Y SABEN QUE CASI SIEMPRE SUCEDE ESO, A MI NO ME SALE OTRA COSA QUE CREER QUE LA
MEJOR MANERA DE QUE EL PAIS CREZCA ES IR A TRABAJAR Y MATARME POR TENER UN
FUTURO MEJOR PARA MIS HIJOS. QUE A VOS Y A TODOS LOS QUE ESTAN CONMIGO SIEMPRE
LES SALGAN LAS COSAS BIEN
NO SE LOS DIJE NUNCA, PERO DESDE AQUEL DIA QUE ME QUEDE SIN LABURO ME HICE LA
IDEA DE QUE CUANDO VOLVIESE A TENER TRABAJO IBA A AYUDAR A QUIEN LO NECESITE Y
SIN HACER, NI DAR EJEMPLOS Y ALUSIONES LO HAGO CON EL MAYOR ORGULLO Y AMOR QUE
SE PUEDAN IMAGINAR.
TAMBIEN MUCHAS NOCHES ME PASA DE NO PODER DORMIR Y PENSAR QUE ALGO MALO PUEDA
SUCEDERME Y DEJAR A MIS HIJOS DESPROTEGIDOS, O QUE LES SUCEDA ALGO A ELLOS, Y ES
POR ESO QUE LAS COSAS A VECES SE ME HACEN CONFUSAS AL PENSAR QUE ALGUIEN ESTA
HACIENDO BIEN LAS COSAS Y DESPUES ME DA TEMOR SALIR A LA CALLE
TAMBIEN HOY ME PASA DE SORPRENDERME UN POCO DEL SILENCIO DE AQUELLOS QUE
CRITICARON A NESTOR (ME DA VERGUENZA AQUELLOS QUE AHORA AMAN A NESTOR), Y SIENTO
QUE NO ME TENGO QUE ESCONDER, TENGO QUE SALIR A APOYARLOS A USTEDES QUE ESTAN
LLORANDO, Y NO HACE FALTA DECIRLES QUE ANTES TENIAN RAZON, SI SIGO PENSANDO QUE
NO LA TIENEN, PERO SABEN QUE PUEDEN CONTAR CONMIGO Y APOYAR SUS LAGRIMAS EN MI.
ES CIERTO ES LA PRIMERA VEZ QUE UN POLITICO SE VA Y NO LO PUTEAN TANTO O TAN
POCO, Y ESO ESTA BUENISIMO, OJALA LA HISTORIA DE ESTO SE REPITA Y QUE LA GENTE
VUELVA A SALIR A SALUDAR A UN TIPO Y NO IMPORTA A QUE SE DEDICA Y LO DESPIDAN DE
ESA MANERA.
DE VERDAD LOS QUERIA LLAMAR Y NO ME SALIO, DE LA MISMA MANERA QUE ALGUNOS NO ME
LLAMARON CUANDO SE FUE MI VIEJO Y ESO ESTA BIEN, QUE LES PUEDO DECIR, PREFERI
ESCRIBIR ESTE MENSAJE, QUE NO ES MAS QUE UN MENSAJE DE LEALTAD.
SIENTO MIEDO, COMO ESA INCERTIDUMBRE QUE TE DA LAS CIRCUNSTANCIAS DE LA HISTORIA
ACTUAL, MIEDO DE NO SABER QUE PASARA, MIEDO DEL FUTURO DE TODOS NOSOTROS Y DE
NUESTROS HIJOS. Y HACE UN PAR DE NOCHES QUE NO ME CIERRAN LOS OJOS.
TAMBIEN ME DA DE AGRADECER ESTE MOMENTO A NESTOR (PUTA YA NO ME SALE DECIR
KIRCHNER) PORQUE GRACIAS A EL YO ME HICE MAS AMIGO DE VOS GUS Y PABLO
ESPECIALMENTE, Y SINO COMO ME PELEO, SI DEL RESTO SALVO LA PELOTA QUE YA HASTA
CON ESO ME CUESTA GRITAR.
A MEDIDA QUE FUI LEYENDO LOS COMENTARIOS DE USTEDES EN EL BLOG ME PASO LO DEL
PELADO CORDERA CON HUGUITO, PENSANDO EN LA TRISTEZA QUE TENDRAN Y QUE ESPERO
PUEDAN SUPERAR PRONTO, PERO YO TAMBIEN COMO AL PELADO, Y PENSANDO EN MI PASADO,
EN ESTE PRESENTE Y EN EL FUTURO LLORE, Y LLORE, Y LLORE.......
Cristian Cislaghi
HUGUITO, AQUEL DE DEVOLVE LA BOLSA DEVOLVELE A HUGO SU GENEROSIDAD, LA CUAL
HABLA DE SU TRISTEZA TRAS LA MUERTE DE SU AMIGO Y EN EL FINAL DICE ALGO ASI
COMO......Y LLORE, LLORE, LLORE, LLORE.......
LES ESCRIBO PORQUE ME SUCEDEN ALGUNAS COSAS DESPUES DE LA MUERTE DE KIRCHNER Y A
SABIENDAS DE QUE NO FUI, NI SOY DE SUS IDEAS, ME PRODUJO Y ME SIGUE PRODUCIENDO
UNA TRISTEZA MUY GRANDE VER COMO LO ESTAN PASANDO USTEDES. VEO SUS COMENTARIOS
EN EL BLOG Y NO PUEDO PARAR DE LEER Y RELEERLOS.
DICEN QUE LOS AMIGOS NO SE ELIGEN, VIENEN SOLOS Y RECORDAR DE CUANTAS VECES NOS
PELEAMOS POR ENFRENTARNOS POLITICAMENTE ME CAUSA MAS QUE MIL SORPRESAS.
SABEN QUE NO QUIERO HABLAR HOY DE POLITICA, NI ECONOMIA, INSEGURIDAD, Y NO ES
PORQUE NO ME CONVIENE O POR ARRASTRARME DE TODOS, SIMPLEMENTE POR QUERER
CONTARLES COMO ES QUE ME SIENTO.
TODOS LOS DIAS ME LEVANTO PENSANDO EN QUE ESTE VA SER MEJOR DIA QUE EL DE AYER,
Y SABEN QUE CASI SIEMPRE SUCEDE ESO, A MI NO ME SALE OTRA COSA QUE CREER QUE LA
MEJOR MANERA DE QUE EL PAIS CREZCA ES IR A TRABAJAR Y MATARME POR TENER UN
FUTURO MEJOR PARA MIS HIJOS. QUE A VOS Y A TODOS LOS QUE ESTAN CONMIGO SIEMPRE
LES SALGAN LAS COSAS BIEN
NO SE LOS DIJE NUNCA, PERO DESDE AQUEL DIA QUE ME QUEDE SIN LABURO ME HICE LA
IDEA DE QUE CUANDO VOLVIESE A TENER TRABAJO IBA A AYUDAR A QUIEN LO NECESITE Y
SIN HACER, NI DAR EJEMPLOS Y ALUSIONES LO HAGO CON EL MAYOR ORGULLO Y AMOR QUE
SE PUEDAN IMAGINAR.
TAMBIEN MUCHAS NOCHES ME PASA DE NO PODER DORMIR Y PENSAR QUE ALGO MALO PUEDA
SUCEDERME Y DEJAR A MIS HIJOS DESPROTEGIDOS, O QUE LES SUCEDA ALGO A ELLOS, Y ES
POR ESO QUE LAS COSAS A VECES SE ME HACEN CONFUSAS AL PENSAR QUE ALGUIEN ESTA
HACIENDO BIEN LAS COSAS Y DESPUES ME DA TEMOR SALIR A LA CALLE
TAMBIEN HOY ME PASA DE SORPRENDERME UN POCO DEL SILENCIO DE AQUELLOS QUE
CRITICARON A NESTOR (ME DA VERGUENZA AQUELLOS QUE AHORA AMAN A NESTOR), Y SIENTO
QUE NO ME TENGO QUE ESCONDER, TENGO QUE SALIR A APOYARLOS A USTEDES QUE ESTAN
LLORANDO, Y NO HACE FALTA DECIRLES QUE ANTES TENIAN RAZON, SI SIGO PENSANDO QUE
NO LA TIENEN, PERO SABEN QUE PUEDEN CONTAR CONMIGO Y APOYAR SUS LAGRIMAS EN MI.
ES CIERTO ES LA PRIMERA VEZ QUE UN POLITICO SE VA Y NO LO PUTEAN TANTO O TAN
POCO, Y ESO ESTA BUENISIMO, OJALA LA HISTORIA DE ESTO SE REPITA Y QUE LA GENTE
VUELVA A SALIR A SALUDAR A UN TIPO Y NO IMPORTA A QUE SE DEDICA Y LO DESPIDAN DE
ESA MANERA.
DE VERDAD LOS QUERIA LLAMAR Y NO ME SALIO, DE LA MISMA MANERA QUE ALGUNOS NO ME
LLAMARON CUANDO SE FUE MI VIEJO Y ESO ESTA BIEN, QUE LES PUEDO DECIR, PREFERI
ESCRIBIR ESTE MENSAJE, QUE NO ES MAS QUE UN MENSAJE DE LEALTAD.
SIENTO MIEDO, COMO ESA INCERTIDUMBRE QUE TE DA LAS CIRCUNSTANCIAS DE LA HISTORIA
ACTUAL, MIEDO DE NO SABER QUE PASARA, MIEDO DEL FUTURO DE TODOS NOSOTROS Y DE
NUESTROS HIJOS. Y HACE UN PAR DE NOCHES QUE NO ME CIERRAN LOS OJOS.
TAMBIEN ME DA DE AGRADECER ESTE MOMENTO A NESTOR (PUTA YA NO ME SALE DECIR
KIRCHNER) PORQUE GRACIAS A EL YO ME HICE MAS AMIGO DE VOS GUS Y PABLO
ESPECIALMENTE, Y SINO COMO ME PELEO, SI DEL RESTO SALVO LA PELOTA QUE YA HASTA
CON ESO ME CUESTA GRITAR.
A MEDIDA QUE FUI LEYENDO LOS COMENTARIOS DE USTEDES EN EL BLOG ME PASO LO DEL
PELADO CORDERA CON HUGUITO, PENSANDO EN LA TRISTEZA QUE TENDRAN Y QUE ESPERO
PUEDAN SUPERAR PRONTO, PERO YO TAMBIEN COMO AL PELADO, Y PENSANDO EN MI PASADO,
EN ESTE PRESENTE Y EN EL FUTURO LLORE, Y LLORE, Y LLORE.......
Cristian Cislaghi
Libre pensamiento IX
por mi parte no llegué tarde sino que me fui alejando...me emocioné profundamente cuando Néstor asumió su primera presidencia, le creí sinceramente cuando hablaba de transversalidad...con el tiempo fue más de lo mismo. Quién puede estar en contra de la asignación universal por hijo o el juicio a los represores? Ahora, como se explica que el mismo gobierno que promueve la multiculturalidad y la aceptación de la diversidad sexual siga con la lógica fascista de leales o traidores, compañeros u oligarcas? Acaso no existe otra posición? Por trabajo en estos años recorrí mucho la provincia de Buenos Aires, la mayoría de la gente que conocí es honesta y laburadora...no van a shoppings ni tienen 4x4...tipos que no dudan en parar para darte una mano si tenés un problema con tu auto o de acompañarte ellos mismos hasta la estación de servicio...seguramente ustedes que los desprecian tanto, terminarían tomando mate en sus casas y charlando...son tipos profundamente afectuosos y solidarios...no son ni por asomo los piqueteros de la abundancia ni plantan yuyos...y sigo con las preguntas: si los multimedios nos quieren mentir para hacernos pensar en función de sus intereses, está bien aceptar el discurso oficial que tilda de enemigo a todo lo diferente? No tiene esto mucha similitud con la teoría del enemigo interno para construir el poder del fascismo italiano?...te cuento por otro lado que cuando ví los funerales de Néstor, la gente que lo fue a ver...me identifico plenamente con ella
Darío Rodríguez
Darío Rodríguez
Libre pensamiento VIII
Llegué tarde al kirchnerismo, lo reconozco. “Somos hijo de la 125”, posteó mi amigo Gustavo López acerca de su ingreso y el de su esposa Cecilia a este proyecto político. Lo mío fue más tardío aun. Tuvieron que pasar las elecciones del 28 de junio y lo que vino después para que definitivamente me sintiera adentro. Ojo, no me arrepiento de no haberlo hecho antes. Me pegué unos cuantos raspones de desilusión durante la reciente historia democrática argentina y me volví más desconfiado a la hora de abrazar una causa política. Me acuerdo haberlo entrevistado a Juan Manuel Abal Medina, poco después de la derrota de Néstor ante De Narváez. En ese momento, yo creía que el kirchnerismo estaba acabado y que el máximo horizonte al que podía aspirar era a llegar con cierta dignidad a diciembre de 2011. A pesar de la adversidad, Abal Medina trasuntaba optimismo. Le pregunté con qué herramientas contaba el Gobierno para revertir la situación. “Profundizando el modelo”, me contestó. Sinceramente, me pareció una de las tantos cliches a los que suelen recurrir los políticos para salir del paso. Pero tenía razón: después de aquella fecha y contra todos los manuales de estilo que marca la realpolitik desde la dictadura para acá, el Gobierno no obedeció a lo que le reclamaba el establishment sino que instaló una agenda claramente de centroizquierda: nacionalización de las AFJP, Ley de medios, Asignación Universal por Hijo, Ley de Matrimonio Igualitario…Y habiendo perdido la mayoría en el Congreso, más profundiza un programa de un gobierno popular: ley de entidades financieras, reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, distribución de las ganancias entre los obreros. Y de golpe, me pregunté: ¿cómo no voy a apoyar a este Gobierno, si está poniendo en marcha muchas de aquellas medidas esperadas durante tanto tiempo y que ningún otro se animó o no quiso implementar? A esto hay sumarle todas aquellas políticas que desde un principio me llevaron a ver al kirchnerismo con simpatía, aunque no con la suficiente como para votarlo: reforma de la Corte Suprema, nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, recuperación de la intervención del Estado en la economía, cambio de paradigma en las relaciones exteriores dejando de lado las “relaciones carnales” y apostando fuertemente por la integración latinoamericana, autonomía frente a los organismos financieros internacionales, la decisión consecuente de no reprimir la protesta social y pagar altísimos costos políticos por ello, como el desabastecimiento de las ciudades y el corte de un puente internacional, pese a que los actores sociales que llevaron a cabo esas protestas no fueron precisamente los más desprotegidos y abandonados.
¿Y si había tantas cosas a favor ya desde antes, por qué no me identifiqué de entrada con el kirchnersmo? Posiblemente por lo mismo que me cuesta definirme como peronista, pese a la enorme identificación histórica que siento con muchas de las acciones políticas tomadas durante el período 1945-1955.
Hay muchas cosas de este proceso que no me gustan: el crecimiento económico exponencial de los Kirchner en estos años, los negocios con empresarios como Lázaro Báez, Cristóbal López y Ezkenazi, las alianzas políticas con impresentables como Rico, Ischi, Granados y otros tantos barones del conurbano, la persistencia por sostener a funcionarios escandalosamente corruptos como Ricardo Jaime, la falta de transparencia en la administración de los recursos de la obra pública (tan necesaria, por cierto), la resistencia a darle la personería gremial a la CTA, la incapacidad para aceptar las disidencias aun de aquellos que están dentro del proyecto, el haber depositado el dispositivo mediático en personajes deleznables como Hadad y Szpolski, el vaciamiento y manipulación del Indec…
Pero también a lo largo de estos siete años cambié la percepción de otras cosas. Me generaba mucha desconfianza el compromiso de Kirchner con el juicio y castigo a los que violaron los derechos humanos, cuando durante la dictadura se hizo ricos aprovechando los remates hipotecarios de la 1050; también la contradicción entre su discurso antinoventista y el apoyo explícito a la privatización y enajenación de YPF en sus épocas de gobernador o la guerra a muerte contra Clarín, pese a que durante su primer mandato mantuvo una excelente relación y permitió que desarrollara todos sus negocios. Pero la decisión de ir a fondo en los tres aspectos, como lo hizo, me hizo dar cuenta que su intención no fue –como sospechaba en un principio- pegar para después negociar. Enfrentó en serio a los poderes que se esconden detrás de cada uno de estos aspectos como no lo hizo ningún otro presidente. Cabe preguntarme ahora si aquellas acciones contradictorias del pasado no fueron producto del pragmatismo que todo político con vocación de poder necesita tener. Y en definitiva, ¿no es mejor que la contradicción se de en este sentido y no como la de haber estado preso durante la dictadura y luego indultar a los dictadores asesinos, como sucedió con otro presidente?
Por todo esto, creo que el mayor aporte que nos deja Kirchner con su muerte es el de obligarnos a ser más rigurosos a la hora de pensar y opinar. Como dijeron algunos durante estos días, volvió a poner a la política en el centro de la escena y la política como tal nos obliga a darnos cuenta que los razonamientos simplificadores nos lleva a grandes errores. Con su gestión y su muerte, siento que Kirchner nos interpela. Aunque no haya sido esa su intención. Pero sería bueno que lo aprehendamos.
Como puso Artemio López en su blog: “(Kirchner) Asumió con menos votos que desempleo, 24% de trabajadores desocupados; se fue del gobierno con 8,7%. Tuvo que enfrentar 54% de pobreza, dejó su gobierno con 26%. Cuando Néstor revoleaba el bastón presidencial, en mayo de 2003, el 27% de los argentinos pasaba hambre bajo el umbral de la indigencia, se retiró con 8,7%. Fue por esto solamente el mejor presidente que tuvo el país desde la recuperación democrática”.
Por estas y aquellas razones, hoy me siento kirchnerista.
Pablo Galand
¿Y si había tantas cosas a favor ya desde antes, por qué no me identifiqué de entrada con el kirchnersmo? Posiblemente por lo mismo que me cuesta definirme como peronista, pese a la enorme identificación histórica que siento con muchas de las acciones políticas tomadas durante el período 1945-1955.
Hay muchas cosas de este proceso que no me gustan: el crecimiento económico exponencial de los Kirchner en estos años, los negocios con empresarios como Lázaro Báez, Cristóbal López y Ezkenazi, las alianzas políticas con impresentables como Rico, Ischi, Granados y otros tantos barones del conurbano, la persistencia por sostener a funcionarios escandalosamente corruptos como Ricardo Jaime, la falta de transparencia en la administración de los recursos de la obra pública (tan necesaria, por cierto), la resistencia a darle la personería gremial a la CTA, la incapacidad para aceptar las disidencias aun de aquellos que están dentro del proyecto, el haber depositado el dispositivo mediático en personajes deleznables como Hadad y Szpolski, el vaciamiento y manipulación del Indec…
Pero también a lo largo de estos siete años cambié la percepción de otras cosas. Me generaba mucha desconfianza el compromiso de Kirchner con el juicio y castigo a los que violaron los derechos humanos, cuando durante la dictadura se hizo ricos aprovechando los remates hipotecarios de la 1050; también la contradicción entre su discurso antinoventista y el apoyo explícito a la privatización y enajenación de YPF en sus épocas de gobernador o la guerra a muerte contra Clarín, pese a que durante su primer mandato mantuvo una excelente relación y permitió que desarrollara todos sus negocios. Pero la decisión de ir a fondo en los tres aspectos, como lo hizo, me hizo dar cuenta que su intención no fue –como sospechaba en un principio- pegar para después negociar. Enfrentó en serio a los poderes que se esconden detrás de cada uno de estos aspectos como no lo hizo ningún otro presidente. Cabe preguntarme ahora si aquellas acciones contradictorias del pasado no fueron producto del pragmatismo que todo político con vocación de poder necesita tener. Y en definitiva, ¿no es mejor que la contradicción se de en este sentido y no como la de haber estado preso durante la dictadura y luego indultar a los dictadores asesinos, como sucedió con otro presidente?
Por todo esto, creo que el mayor aporte que nos deja Kirchner con su muerte es el de obligarnos a ser más rigurosos a la hora de pensar y opinar. Como dijeron algunos durante estos días, volvió a poner a la política en el centro de la escena y la política como tal nos obliga a darnos cuenta que los razonamientos simplificadores nos lleva a grandes errores. Con su gestión y su muerte, siento que Kirchner nos interpela. Aunque no haya sido esa su intención. Pero sería bueno que lo aprehendamos.
Como puso Artemio López en su blog: “(Kirchner) Asumió con menos votos que desempleo, 24% de trabajadores desocupados; se fue del gobierno con 8,7%. Tuvo que enfrentar 54% de pobreza, dejó su gobierno con 26%. Cuando Néstor revoleaba el bastón presidencial, en mayo de 2003, el 27% de los argentinos pasaba hambre bajo el umbral de la indigencia, se retiró con 8,7%. Fue por esto solamente el mejor presidente que tuvo el país desde la recuperación democrática”.
Por estas y aquellas razones, hoy me siento kirchnerista.
Pablo Galand
30 de octubre de 2010
Mi único heroe en este lío
En unos 15 días, estaría en condiciones de volver la nuestra máxima estrella, creador y artífice del fútbol bien jugado. Este equipo de voluntariosos picapiedras celebra la vuelta...y que sea para dar la vuelta !
Feliz cumple Groso !!!
No soy muy futbolero, pero este loco me pone la piel de gallina !!
Libre pensamiento VII
Podrán decirse muchas cosas de Néstor Kirchner, pero no que le faltó genio para construir un imperio político desde las ruinas. Nunca, como candidato, pudo ganar una elección nacional. Sin embargo, nunca dejó el poder desde que se encaramó en él. En 2003 le ganó Carlos Menem y en 2009 lo superó Francisco de Narváez. El kirchnerismo ganó las elecciones de 2005 y de 2007, pero él no fue candidato en ninguno de esos comicios.
El desierto del que venía lo obligó, tal vez, a una vida excepcional. Todo giraba en torno de él, bajo su presidencia o cuando la jefatura del Estado la ejercía su esposa. Su estilo de gobierno convertía a los ministros en meros conserjes sin decisión propia. Desde que se aferró al poder, fue, al mismo tiempo, gobernador de cualquier provincia, intendente de cualquier municipio del conurbano, ministro de Economía, jefe de los servicios de inteligencia, ministro de Obras y de Defensa, canciller y productor de los programas televisivos que lo adulaban. “Así, enloquecerá la administración o terminará con su vida”, colegía uno de los ministros que a los que echó pocos años después de llegar al gobierno.
Fue, también, más que eso. Hasta marzo de este año, cuando cambió la relación de fuerzas parlamentaria, ejerció de hecho la titularidad del Poder Ejecutivo y del Legislativo, fue el jefe fáctico de los bloques oficialistas y titular de las dos cámaras del Congreso. De alguna manera, se hizo al mismo tiempo de la dirección de una porción no menor del Poder Judicial, con la excepción de la Corte Suprema. Siempre cargaba bajo el brazo una carpeta con la información última sobre la marcha del Estado; esos datos no eran a veces certeros y, muchas veces, sobresalían más por el error que por el acierto. Su objetivo no era la verdad, sino colocarla a ésta en la dirección en que estaba su sillón.
“Quiero dejar la presidencia, caminar por la calle y que la gente me salude con un «buen día, doctor»”, solía decir cuando conversaba con frecuencia con periodistas que lo criticaban. Entonces era presidente. Cerraba ese diálogo y abría otro con sus habituales lugartenientes. “Mátenlo”, les ordenaba de inmediato; les pedía, así, que incendiaran en público a algún adversario o a algún kirchnerista desleal para sus duros conceptos de la fidelidad. Nunca podrá saberse si aquel era un combate entre el deseo y el carácter, en el que siempre perdía el anhelo, o si el deseo era sólo una expresión fingida ante los oídos de un interlocutor diferente.
“Mátenlo”, era una palabra que usaba frecuentemente para ordenar los castigos públicos. La política es cruel y las prácticas políticas son crueles. Kirchner era un exponente cabal de esa estirpe. Los amigos se convertían en enemigos con la rapidez fulminante de un rayo. Nada les debía a sus ex colaboradores, que habían dejado en el camino partes importantes de su vida para servirlo. Sus afectos estaban reducidos al pequeño núcleo de su familia, a la que realmente quiso con devoción, más allá de las muchas discusiones y discordias con su esposa. “La familia es lo único que la política no destruye”, repetía.
Sabía aprovechar con maestría la debilidad del otro para caerle con la fuerza de un martillo. El caso más emblemático es el de George W. Bush. Conoció a Bush cuando era un líder muy popular en su país, insistió con que quería acercarse a él, lo visitó en la Casa Blanca y lo tranquilizó diciéndole que era no izquierdista, sino peronista. Ese romance duró hasta la cumbre de Mar del Plata en 2005, cuando Kirchner vapuleó imprevistamente a un Bush pasmado por la sorpresa. ¿Qué había pasado? La fatídica guerra de Irak había convertido en jirones la popularidad del líder norteamericano.
“No es popular estar cerca de él en estos momentos”, explicó luego con el pragmatismo desenfadado del que hacía gala. La popularidad del otro era el índice de su simpatía. Por eso, nunca rompió con el colombiano Alvaro Uribe, de quien, además, solía hablar bien. Uribe se fue del gobierno con el 75% de aceptación. Todo eso ocurrió en un tiempo en el que Kirchner pintó el país del color de la Patagonia: el mundo fue siempre lejano e impenetrable para él.
Ambivalente, como un príncipe del oportunismo, Kirchner nunca terminó de comprender al conjunto de la sociedad argentina. Nunca recibía a nadie cuando andaba en sus tiempos de broncas desmedidas. Sin embargo, era un anfitrión cordial y conversador, un político clásico, cuando ingresaba en los períodos de conciliación. Eso sí: la información que le trasladaba a un periodista, por ejemplo, no siempre era confiable. Edificaba un océano con una gota de agua que pudiera afectar a un adversario. Y contaba con una buena despensa de información confidencial.
Una vez habló por teléfono con la periodista Magdalena Ruíz Guiñazú para pedirle disculpas porque había borrado la legendaria Conadep de un discurso suyo. Magdalena, sincera y frontal, le reprochó que se dejara llevar por la versión del pasado que le daba Hebe de Bonafini. “Es muy sectaria, pero yo la tengo cerca sólo para contenerla”, le respondió el entonces presidente. Flotaba entre una orilla y otra durante su mandato. Luego se quedó definitivamente con Bonafini, con D?Elía, Moyano y Kunkel. Esas alianzas demostraron, más que cualquier cosa, no sólo su talante, sino su desconocimiento de la sensibilidad de la sociedad argentina. Esas figuras integran la lista de las personas más rechazas por una inmensa mayoría social.
El pasado
Compartía con ellos cierto gusto por la arbitrariedad. Al inventarse un pasado personal, debió también acomodar un presente que tampoco era suyo. Convirtió la revisión del pasado en un tema omnipresente, en una divisoria de aguas, en una herramienta para la construcción de su política cotidiana. Ese era un tema que reunía las condiciones épicas que más le agradaban. No le importaba si tenía que mezclar historias artificiales con personajes imaginarios. Hace algunos años, cuando él era presidente, luego de una de las muchísimas veces que vapuleó a este periodista en la fogata de sus atriles, nos reunimos para tomar un café en la Casa de Gobierno. Se produjo este diálogo que lo pinta de cuerpo entero.
-Usted sabe que lo que me imputó es absolutamente falso ?le dije.
-Sí. Pero usted quiere que otro presidente ocupe este despacho ?me respondió.
-¿No cree que estamos hablando de dos cosas distintas? ?le pregunté.
-No ?me contestó, y pasó de inmediato a hablar de otro tema.
Otro Kirchner, más implacable y menos amigable, apareció después de la crisis con el campo y del fracaso electoral de 2009. El Kirchner del primer período era más componedor y moderado. Pero no aceptó ninguna de las dos derrotas. Era un político que no había conocido la derrota y decidió, con envidiable voluntarismo, que no la conocería. Los culpables no eran sus políticas erradas o los argentinos que votaron por opositores, sino los medios independientes que se habían volcado hacia sus adversarios sociales y políticos. Emprendió una batalla para él decisiva contra esos medios y contra los periodistas independientes. No se tomó un día de descanso en esa guerra, como él mismo la llamaba, ni concedió tregua alguna. En esos menesteres bélicos lo encontró el estupor de la muerte.
Fue un presidente y un líder político que conocía los manuales básicos de la economía. Era una condición excepcional desde Arturo Frondizi. Sabía, en algún lugar secreto de su inconsciente, que la inflación y el crecimiento pueden coexistir durante un tiempo, pero no todo el tiempo. Sabía algo peor: ninguna receta antiinflacionaria carece de algunas medidas impopulares. No quería tomarlas. Su popularidad y la de su esposa no pasaban por un buen momento como para correr esos riesgos. Esa lucha entre el conocimiento y la conveniencia lo maltrató durante sus meses cercanos.
Tenía últimamente, dicen los que lo oían, una desilusionada percepción de las cosas, que jamás la llevaba a las palabras. Empezó a zigzaguear con un objetivo claro: él y su esposa nunca serían derrotados por el voto. Debía, por lo tanto, comenzar la escritura del día después, la de una epopeya culminada abruptamente por la maquinación de la “corporación mediática”, por el sector rural, por el empresariado y por todo lo que expresara un pensamiento distinto del suyo. Todo eso ya era, no obstante, una fascinante reliquia de un mundo abolido.
Cinco días antes de su muerte, en la noche avanzada del viernes, su encuestador histórico y más eficiente, llamó desesperado a un importante dirigente filokirchnerista. Acababa de concluir una encuesta nacional (el trabajo de campo se hizo antes del crimen de Mariano Ferreyra) y él había hecho un ejercicio: duplicó la intención de votos de los Kirchner en el interior de Buenos Aires, en la Capital, en Santa Fe y en Córdoba. Aun con tanta fantasía, el resultado no superaba el tercio de los votos nacionales que el kirchnerismo sacó en las elecciones de 2009. “Esto está terminado”, concluyó el encuestador. ¿Hay alguna posibilidad de cambiar el curso de las cosas?, averiguó el interlocutor. “Ninguna, hermano. Esto está terminado”, repitió el conocido analista.
Una vida sin poder no era vida para Néstor Kirchner. Por eso, quizás, su vida y su poder se apagaron dramáticamente enlazados. El final del poder era, para Kirchner, el final de la vida. O de una forma de vivir tal como él la concibió.
Joaquín Morales Solá
El desierto del que venía lo obligó, tal vez, a una vida excepcional. Todo giraba en torno de él, bajo su presidencia o cuando la jefatura del Estado la ejercía su esposa. Su estilo de gobierno convertía a los ministros en meros conserjes sin decisión propia. Desde que se aferró al poder, fue, al mismo tiempo, gobernador de cualquier provincia, intendente de cualquier municipio del conurbano, ministro de Economía, jefe de los servicios de inteligencia, ministro de Obras y de Defensa, canciller y productor de los programas televisivos que lo adulaban. “Así, enloquecerá la administración o terminará con su vida”, colegía uno de los ministros que a los que echó pocos años después de llegar al gobierno.
Fue, también, más que eso. Hasta marzo de este año, cuando cambió la relación de fuerzas parlamentaria, ejerció de hecho la titularidad del Poder Ejecutivo y del Legislativo, fue el jefe fáctico de los bloques oficialistas y titular de las dos cámaras del Congreso. De alguna manera, se hizo al mismo tiempo de la dirección de una porción no menor del Poder Judicial, con la excepción de la Corte Suprema. Siempre cargaba bajo el brazo una carpeta con la información última sobre la marcha del Estado; esos datos no eran a veces certeros y, muchas veces, sobresalían más por el error que por el acierto. Su objetivo no era la verdad, sino colocarla a ésta en la dirección en que estaba su sillón.
“Quiero dejar la presidencia, caminar por la calle y que la gente me salude con un «buen día, doctor»”, solía decir cuando conversaba con frecuencia con periodistas que lo criticaban. Entonces era presidente. Cerraba ese diálogo y abría otro con sus habituales lugartenientes. “Mátenlo”, les ordenaba de inmediato; les pedía, así, que incendiaran en público a algún adversario o a algún kirchnerista desleal para sus duros conceptos de la fidelidad. Nunca podrá saberse si aquel era un combate entre el deseo y el carácter, en el que siempre perdía el anhelo, o si el deseo era sólo una expresión fingida ante los oídos de un interlocutor diferente.
“Mátenlo”, era una palabra que usaba frecuentemente para ordenar los castigos públicos. La política es cruel y las prácticas políticas son crueles. Kirchner era un exponente cabal de esa estirpe. Los amigos se convertían en enemigos con la rapidez fulminante de un rayo. Nada les debía a sus ex colaboradores, que habían dejado en el camino partes importantes de su vida para servirlo. Sus afectos estaban reducidos al pequeño núcleo de su familia, a la que realmente quiso con devoción, más allá de las muchas discusiones y discordias con su esposa. “La familia es lo único que la política no destruye”, repetía.
Sabía aprovechar con maestría la debilidad del otro para caerle con la fuerza de un martillo. El caso más emblemático es el de George W. Bush. Conoció a Bush cuando era un líder muy popular en su país, insistió con que quería acercarse a él, lo visitó en la Casa Blanca y lo tranquilizó diciéndole que era no izquierdista, sino peronista. Ese romance duró hasta la cumbre de Mar del Plata en 2005, cuando Kirchner vapuleó imprevistamente a un Bush pasmado por la sorpresa. ¿Qué había pasado? La fatídica guerra de Irak había convertido en jirones la popularidad del líder norteamericano.
“No es popular estar cerca de él en estos momentos”, explicó luego con el pragmatismo desenfadado del que hacía gala. La popularidad del otro era el índice de su simpatía. Por eso, nunca rompió con el colombiano Alvaro Uribe, de quien, además, solía hablar bien. Uribe se fue del gobierno con el 75% de aceptación. Todo eso ocurrió en un tiempo en el que Kirchner pintó el país del color de la Patagonia: el mundo fue siempre lejano e impenetrable para él.
Ambivalente, como un príncipe del oportunismo, Kirchner nunca terminó de comprender al conjunto de la sociedad argentina. Nunca recibía a nadie cuando andaba en sus tiempos de broncas desmedidas. Sin embargo, era un anfitrión cordial y conversador, un político clásico, cuando ingresaba en los períodos de conciliación. Eso sí: la información que le trasladaba a un periodista, por ejemplo, no siempre era confiable. Edificaba un océano con una gota de agua que pudiera afectar a un adversario. Y contaba con una buena despensa de información confidencial.
Una vez habló por teléfono con la periodista Magdalena Ruíz Guiñazú para pedirle disculpas porque había borrado la legendaria Conadep de un discurso suyo. Magdalena, sincera y frontal, le reprochó que se dejara llevar por la versión del pasado que le daba Hebe de Bonafini. “Es muy sectaria, pero yo la tengo cerca sólo para contenerla”, le respondió el entonces presidente. Flotaba entre una orilla y otra durante su mandato. Luego se quedó definitivamente con Bonafini, con D?Elía, Moyano y Kunkel. Esas alianzas demostraron, más que cualquier cosa, no sólo su talante, sino su desconocimiento de la sensibilidad de la sociedad argentina. Esas figuras integran la lista de las personas más rechazas por una inmensa mayoría social.
El pasado
Compartía con ellos cierto gusto por la arbitrariedad. Al inventarse un pasado personal, debió también acomodar un presente que tampoco era suyo. Convirtió la revisión del pasado en un tema omnipresente, en una divisoria de aguas, en una herramienta para la construcción de su política cotidiana. Ese era un tema que reunía las condiciones épicas que más le agradaban. No le importaba si tenía que mezclar historias artificiales con personajes imaginarios. Hace algunos años, cuando él era presidente, luego de una de las muchísimas veces que vapuleó a este periodista en la fogata de sus atriles, nos reunimos para tomar un café en la Casa de Gobierno. Se produjo este diálogo que lo pinta de cuerpo entero.
-Usted sabe que lo que me imputó es absolutamente falso ?le dije.
-Sí. Pero usted quiere que otro presidente ocupe este despacho ?me respondió.
-¿No cree que estamos hablando de dos cosas distintas? ?le pregunté.
-No ?me contestó, y pasó de inmediato a hablar de otro tema.
Otro Kirchner, más implacable y menos amigable, apareció después de la crisis con el campo y del fracaso electoral de 2009. El Kirchner del primer período era más componedor y moderado. Pero no aceptó ninguna de las dos derrotas. Era un político que no había conocido la derrota y decidió, con envidiable voluntarismo, que no la conocería. Los culpables no eran sus políticas erradas o los argentinos que votaron por opositores, sino los medios independientes que se habían volcado hacia sus adversarios sociales y políticos. Emprendió una batalla para él decisiva contra esos medios y contra los periodistas independientes. No se tomó un día de descanso en esa guerra, como él mismo la llamaba, ni concedió tregua alguna. En esos menesteres bélicos lo encontró el estupor de la muerte.
Fue un presidente y un líder político que conocía los manuales básicos de la economía. Era una condición excepcional desde Arturo Frondizi. Sabía, en algún lugar secreto de su inconsciente, que la inflación y el crecimiento pueden coexistir durante un tiempo, pero no todo el tiempo. Sabía algo peor: ninguna receta antiinflacionaria carece de algunas medidas impopulares. No quería tomarlas. Su popularidad y la de su esposa no pasaban por un buen momento como para correr esos riesgos. Esa lucha entre el conocimiento y la conveniencia lo maltrató durante sus meses cercanos.
Tenía últimamente, dicen los que lo oían, una desilusionada percepción de las cosas, que jamás la llevaba a las palabras. Empezó a zigzaguear con un objetivo claro: él y su esposa nunca serían derrotados por el voto. Debía, por lo tanto, comenzar la escritura del día después, la de una epopeya culminada abruptamente por la maquinación de la “corporación mediática”, por el sector rural, por el empresariado y por todo lo que expresara un pensamiento distinto del suyo. Todo eso ya era, no obstante, una fascinante reliquia de un mundo abolido.
Cinco días antes de su muerte, en la noche avanzada del viernes, su encuestador histórico y más eficiente, llamó desesperado a un importante dirigente filokirchnerista. Acababa de concluir una encuesta nacional (el trabajo de campo se hizo antes del crimen de Mariano Ferreyra) y él había hecho un ejercicio: duplicó la intención de votos de los Kirchner en el interior de Buenos Aires, en la Capital, en Santa Fe y en Córdoba. Aun con tanta fantasía, el resultado no superaba el tercio de los votos nacionales que el kirchnerismo sacó en las elecciones de 2009. “Esto está terminado”, concluyó el encuestador. ¿Hay alguna posibilidad de cambiar el curso de las cosas?, averiguó el interlocutor. “Ninguna, hermano. Esto está terminado”, repitió el conocido analista.
Una vida sin poder no era vida para Néstor Kirchner. Por eso, quizás, su vida y su poder se apagaron dramáticamente enlazados. El final del poder era, para Kirchner, el final de la vida. O de una forma de vivir tal como él la concibió.
Joaquín Morales Solá
Libre pensamiento VI
“La desaparición del líder del oficialismo genera múltiples interrogantes. Es la primera vez en la historia argentina que la ausencia de alguien que no es el Presidente genera una situación semejante.
Esto ante todo muestra que la Argentina estaba viviendo una situación anómala. Lo institucional estaba subordinado a lo político. La falta de Kirchner deja la sensación política de que falta el Presidente y es como si se planteara el interrogante de cómo va a actuar el vicepresidente.
Hasta el último momento él se encargó de hacer evidente que era quien ejercía realmente el poder y no su esposa, la presidenta Cristina Kirchner. Ella nunca lo rechazó, nunca buscó generar un espacio propio de poder ni en lo símbólico.
Ella ocupa ahora el centro de la escena y tiene la oportunidad de ejercer el poder por sí misma, un año antes de las elecciones y trece meses de que termine su mandato.
Tiene la oportunidad de modificar, rectificar, corregir, cambiar una serie de aspectos, estilos, orientaciones y políticas impuestas por su marido, que llevaron a una situación inédita, que un gobierno con la economía creciendo al 9% tenga la aprobación de sólo uno cada tres.
Ella ahora puede adoptar algunas decisiones que se reclaman, como tomar distancia de Hugo Moyano y terminar con su influencia. Quizás será lo primero que el mundo político mirará para saber si esta dispuesta a cambiar.
En principio, el peronismo que nunca vio con simpatía al Kirchnerismo y su alianza con la izquierda, que primero se dividió frente al conflicto con el campo, que después lo derrotó en las elecciones del año pasado y que en los últimos días mostró sus diferencias a través de Daniel Scioli, recupera protagonismo.
Podría conjeturarse que las figuras del poder más vinculadas a Néstor Kirchner, ahora pueden tener menos poder o bien podrían ser apartadas. Por ejemplo, Cristina tiene la oportunidad de reemplazar a funcionarios cuestionados, como Guillermo Moreno.
Si ella insiste en la línea fijada por su marido, no le será fácil gobernar. Ella no es la misma persona y además ese estilo, estaba claramente en crisis.
Con Kirchner desaparece la figura política más importante de la década, como lo fue Alfonsin en los ochenta y Menem en los noventa. Una figura singular.
Deja a su esposa, con un gobierno sólido en lo económico, pero enfrentado con el sector productivo mas importante del país que es el campo; en conflicto también con el sector industrial; en mala relación con la Corte Suprema como lo evidencian los fallos recientes; enfrentado con el Congreso, como lo muestra el último veto; en conflicto con la Iglesia Católica; enredado en una surte de "guerra" contra los principales medios privados del país y en trance de romper relaciones con el gobernador de la principal provincia.
El peronismo se estaba alejando. Ya al acto de River, presidido por el matrimonio Kirchner y Moyano, habían concurrido solo 5 intendentes justicialistas del conurbano y nada más que 5 gobernadores justicialistas habían rechazado la candidatura presidencial de Scioli.
La continuidad institucional no está en riesgo en la Argentina, pero puede estarlo la gobernabilidad en el final en el tramo final del mandato de Cristina, si ella no aprovecha lo que posiblemente sea su oportunidad histórica: dejar de ser la presidenta de una facción, para pasar a serlo de todos los argentinos”.
En 2003, el columnista de Página/12, Horacio Verbitsky, había revelado que, el subdirector del diario La Nación, José Claudio Escribano “usó” al centenario matutino “como instrumento de una operación política para condicionar a Kirchner”. Sostuvo entonces que Escribano se había reunido el 5 de mayo de ese año, (20 días antes de la asunción de NK como presidente) “entre las 9.30 y las 11 de la mañana, durante un desayuno en la casa del jefe de campaña de Kirchner, Alberto Fernández”. Agrega que Escribano “le transmitió un virtual ultimátum: en el Council of Americas, a la que describió como una organización filantrópica interesada en América Latina, recogió la impresión de que cualquiera fuera el candidato en la segunda vuelta, no duraría más de un año”.
El mencionado periodista describió así la supuesta “operación política” de Escribano:
“Ese día La Nación informaba en su portada: ´Kirchner ya se mueve como si fuera presidente. Visitará a Lula y a Lagos; termina un plan de gobierno`. Una nota de la sección política se titulaba: ‘El gobernador de Santa Cruz ganaría por cuarenta puntos`”. De modo que el mensaje tenía un sólo destinatario. Escribano dijo que consideraba necesario imponer a Kirchner de lo que ceremoniosamente llamó “los postulados básicos” de La Nación, porque “seremos inflexibles en su defensa”. A continuación enumeró su pliego de condiciones, reminiscente de aquel que el ex dictador Alejandro Lanusse trató de imponerle a Juan D. Perón en 1972:
1.- La Argentina debe alinearse con los Estados Unidos. No son necesarias relaciones carnales, pero sí alineamiento incondicional. Es incomprensible que aún no haya visitado al embajador de los Estados Unidos.
2.- No queremos que haya más revisiones sobre la lucha contra la subversión. Está a punto de salir un fallo de la Corte Suprema de Justicia en ese sentido. Nos parece importante que el fallo salga y que el tema no vuelva a tratarse políticamente. Creemos necesaria una reivindicación del desempeño de las Fuerzas Armadas en el contexto histórico en el que les tocó actuar.
3.- No puede ser que no haya recibido a los empresarios. Están muy preocupados porque no han podido entrevistarse con usted.
4.- Nos preocupa la posición argentina con respecto a Cuba, donde están ocurriendo terribles violaciones a los derechos humanos.
5.- Es muy grave el problema de la inseguridad. Debe generarse un mejor sistema de control del delito y llevarse tranquilidad a las fuerzas del orden con medidas excepcionales de seguridad’”.
Rosendo Fraga
Esto ante todo muestra que la Argentina estaba viviendo una situación anómala. Lo institucional estaba subordinado a lo político. La falta de Kirchner deja la sensación política de que falta el Presidente y es como si se planteara el interrogante de cómo va a actuar el vicepresidente.
Hasta el último momento él se encargó de hacer evidente que era quien ejercía realmente el poder y no su esposa, la presidenta Cristina Kirchner. Ella nunca lo rechazó, nunca buscó generar un espacio propio de poder ni en lo símbólico.
Ella ocupa ahora el centro de la escena y tiene la oportunidad de ejercer el poder por sí misma, un año antes de las elecciones y trece meses de que termine su mandato.
Tiene la oportunidad de modificar, rectificar, corregir, cambiar una serie de aspectos, estilos, orientaciones y políticas impuestas por su marido, que llevaron a una situación inédita, que un gobierno con la economía creciendo al 9% tenga la aprobación de sólo uno cada tres.
Ella ahora puede adoptar algunas decisiones que se reclaman, como tomar distancia de Hugo Moyano y terminar con su influencia. Quizás será lo primero que el mundo político mirará para saber si esta dispuesta a cambiar.
En principio, el peronismo que nunca vio con simpatía al Kirchnerismo y su alianza con la izquierda, que primero se dividió frente al conflicto con el campo, que después lo derrotó en las elecciones del año pasado y que en los últimos días mostró sus diferencias a través de Daniel Scioli, recupera protagonismo.
Podría conjeturarse que las figuras del poder más vinculadas a Néstor Kirchner, ahora pueden tener menos poder o bien podrían ser apartadas. Por ejemplo, Cristina tiene la oportunidad de reemplazar a funcionarios cuestionados, como Guillermo Moreno.
Si ella insiste en la línea fijada por su marido, no le será fácil gobernar. Ella no es la misma persona y además ese estilo, estaba claramente en crisis.
Con Kirchner desaparece la figura política más importante de la década, como lo fue Alfonsin en los ochenta y Menem en los noventa. Una figura singular.
Deja a su esposa, con un gobierno sólido en lo económico, pero enfrentado con el sector productivo mas importante del país que es el campo; en conflicto también con el sector industrial; en mala relación con la Corte Suprema como lo evidencian los fallos recientes; enfrentado con el Congreso, como lo muestra el último veto; en conflicto con la Iglesia Católica; enredado en una surte de "guerra" contra los principales medios privados del país y en trance de romper relaciones con el gobernador de la principal provincia.
El peronismo se estaba alejando. Ya al acto de River, presidido por el matrimonio Kirchner y Moyano, habían concurrido solo 5 intendentes justicialistas del conurbano y nada más que 5 gobernadores justicialistas habían rechazado la candidatura presidencial de Scioli.
La continuidad institucional no está en riesgo en la Argentina, pero puede estarlo la gobernabilidad en el final en el tramo final del mandato de Cristina, si ella no aprovecha lo que posiblemente sea su oportunidad histórica: dejar de ser la presidenta de una facción, para pasar a serlo de todos los argentinos”.
En 2003, el columnista de Página/12, Horacio Verbitsky, había revelado que, el subdirector del diario La Nación, José Claudio Escribano “usó” al centenario matutino “como instrumento de una operación política para condicionar a Kirchner”. Sostuvo entonces que Escribano se había reunido el 5 de mayo de ese año, (20 días antes de la asunción de NK como presidente) “entre las 9.30 y las 11 de la mañana, durante un desayuno en la casa del jefe de campaña de Kirchner, Alberto Fernández”. Agrega que Escribano “le transmitió un virtual ultimátum: en el Council of Americas, a la que describió como una organización filantrópica interesada en América Latina, recogió la impresión de que cualquiera fuera el candidato en la segunda vuelta, no duraría más de un año”.
El mencionado periodista describió así la supuesta “operación política” de Escribano:
“Ese día La Nación informaba en su portada: ´Kirchner ya se mueve como si fuera presidente. Visitará a Lula y a Lagos; termina un plan de gobierno`. Una nota de la sección política se titulaba: ‘El gobernador de Santa Cruz ganaría por cuarenta puntos`”. De modo que el mensaje tenía un sólo destinatario. Escribano dijo que consideraba necesario imponer a Kirchner de lo que ceremoniosamente llamó “los postulados básicos” de La Nación, porque “seremos inflexibles en su defensa”. A continuación enumeró su pliego de condiciones, reminiscente de aquel que el ex dictador Alejandro Lanusse trató de imponerle a Juan D. Perón en 1972:
1.- La Argentina debe alinearse con los Estados Unidos. No son necesarias relaciones carnales, pero sí alineamiento incondicional. Es incomprensible que aún no haya visitado al embajador de los Estados Unidos.
2.- No queremos que haya más revisiones sobre la lucha contra la subversión. Está a punto de salir un fallo de la Corte Suprema de Justicia en ese sentido. Nos parece importante que el fallo salga y que el tema no vuelva a tratarse políticamente. Creemos necesaria una reivindicación del desempeño de las Fuerzas Armadas en el contexto histórico en el que les tocó actuar.
3.- No puede ser que no haya recibido a los empresarios. Están muy preocupados porque no han podido entrevistarse con usted.
4.- Nos preocupa la posición argentina con respecto a Cuba, donde están ocurriendo terribles violaciones a los derechos humanos.
5.- Es muy grave el problema de la inseguridad. Debe generarse un mejor sistema de control del delito y llevarse tranquilidad a las fuerzas del orden con medidas excepcionales de seguridad’”.
Rosendo Fraga
Libre pensamiento V
Después de analizar las razones por las que este proyecto ha llegado a su fin debo confesarles que me convencieron:
NO VOY A VOTAR A LOS KIRCHNER. LOS MEDIOS ME CONVENCIERON....LES VOY HACER CASO .
Por supuesto que ya mismo le voy a decir NO a todo lo que hicieron y quiero que me acompañes con tu firma al pie de la proclama:
1. NO a la nacionalización de las AFJP: Quiero que ya mismo se las devuelvan los bancos extranjeros y que la caja la manejen ellos.
2. NO a la recuperación de los salarios de Jubilados: Quiero que deroguen ya mismo el aumento dos veces al año que votó el Congreso y volver al valor histórico de $130 actualizados.
3. NO a la jubilación universal: Que los que no hicieron aportes, no se jubilen como era antes y que devuelvan la plata todos los que se jubilaron injustamente. Son solo 1.800.000 viejos.
4. NO a las retenciones a la soja: Que las ganancias se las queden las 2.000 familias que exportan soja y no quiero que se las reparta entre el resto de los argentinos.
5. NO a la recuperación de los pequeños agricultores: Que el Banco Nación les ejecute los campos o se los vendan a los grandes agricultores o inversores extranjeros.
6. NO a la vuelta al crédito: Quiero volver al 2003, nada de compra de autos cero kilómetro, ni cocinas, ni calefones, ni computadoras pagadas en inútiles cuotas. No quiero que laburen los trabajadores de esas empresas, que los despidan si no venden.
7. NO a la generación de empleo: Los 4 millones de argentinos que consiguieron trabajo, ¡que los devuelvan!
8. NO al dólar alto: Que favorece a los exportadores solamente. Quiero volver al uno a uno, aunque haya muchos desocupados, vamos a volver a viajar por el mundo.
9. NO a la Unión Latinoamericana: Quiero volver a las relaciones carnales con EEUU, nada de relacionarse con países atrasados de América. Bloqueo a Venezuela, Ecuador, Bolivia, Brasil, Paraguay, Nicaragua y recontra bloqueo e inundación a Cuba y todos los cubanitos.
10. NO a la nacionalización de Aerolíneas: Quiero que vuelvan a manos de la madre patria que cuando tuvieron hambre le enviamos trigo y cuando estuvimos mal nos ayudaron con empresas como Repsol y Telefónica. Aunque perdamos algunas rutas aéreas a manos de otros países y vendamos los aviones, podemos viajar con LAN Chile.
11. NO a las 700 escuelas: ¿Quién se cree Kirchner? ¿Sarmiento? ¡Demolición ya!
12. NO a la limpieza de la Corte Suprema: Quiero volver a la corte anterior. Quiero volver a la justicia anterior. ¡Antes no había justicia obsecuente del Poder Ejecutivo!
13. NO a la política de Derechos Humanos: No hay que juzgar a nadie, no hace falta. Devuelvan la ESMA a los fines anteriores. Repriman los reclamos ¡hace 7 años que no muere nadie en una manifestación!
14. NO a la estatización del Correo: Que se lo devuelvan a Macri, y le perdonamos la deuda de más de 700 millones que debía de canon.
15. NO a los planes sociales: Los que tienen hambre que pidan en la calle y coman en ollas populares en las plazas, si saquean... ¡a la cárcel y mano dura!
16. NO a la recuperación de la Fábrica de Aviones de Córdoba: Podemos comprar aviones brasileños, no necesitamos frabricarlos acá.
17. NO a la derogación de la Ley de Radiodifusión de la Dictadura: Quiero que los medios sigan en pocas manos privadas y quiero seguir pagando para ver el fútbol. ¡Aguanten Clarín, Hadad, Vila y Manzano!
18. NO al aumento del presupuesto educativo: Vamos a volver al 1,2% del PBI de 2003, y rechazo el aumento al 6% actual que es excesivo.
19. No a la recuperación del CONICET: Si tenemos tantos científicos por el mundo ¿para que los queremos acá? ¡Que se vayan!
20. NO a este gobierno: Quiero que vuelva a gobernar cualquiera. Los de la Alianza (Lilita, Stolbizer, Pato Bullrrich, Morales) o los de Menem (Macri, Solá, De Narváez), me da lo mismo.
¡GRACIAS, CLARIN! ¡ME CONVENCISTE!
Horacio Fontova
NO VOY A VOTAR A LOS KIRCHNER. LOS MEDIOS ME CONVENCIERON....LES VOY HACER CASO .
Por supuesto que ya mismo le voy a decir NO a todo lo que hicieron y quiero que me acompañes con tu firma al pie de la proclama:
1. NO a la nacionalización de las AFJP: Quiero que ya mismo se las devuelvan los bancos extranjeros y que la caja la manejen ellos.
2. NO a la recuperación de los salarios de Jubilados: Quiero que deroguen ya mismo el aumento dos veces al año que votó el Congreso y volver al valor histórico de $130 actualizados.
3. NO a la jubilación universal: Que los que no hicieron aportes, no se jubilen como era antes y que devuelvan la plata todos los que se jubilaron injustamente. Son solo 1.800.000 viejos.
4. NO a las retenciones a la soja: Que las ganancias se las queden las 2.000 familias que exportan soja y no quiero que se las reparta entre el resto de los argentinos.
5. NO a la recuperación de los pequeños agricultores: Que el Banco Nación les ejecute los campos o se los vendan a los grandes agricultores o inversores extranjeros.
6. NO a la vuelta al crédito: Quiero volver al 2003, nada de compra de autos cero kilómetro, ni cocinas, ni calefones, ni computadoras pagadas en inútiles cuotas. No quiero que laburen los trabajadores de esas empresas, que los despidan si no venden.
7. NO a la generación de empleo: Los 4 millones de argentinos que consiguieron trabajo, ¡que los devuelvan!
8. NO al dólar alto: Que favorece a los exportadores solamente. Quiero volver al uno a uno, aunque haya muchos desocupados, vamos a volver a viajar por el mundo.
9. NO a la Unión Latinoamericana: Quiero volver a las relaciones carnales con EEUU, nada de relacionarse con países atrasados de América. Bloqueo a Venezuela, Ecuador, Bolivia, Brasil, Paraguay, Nicaragua y recontra bloqueo e inundación a Cuba y todos los cubanitos.
10. NO a la nacionalización de Aerolíneas: Quiero que vuelvan a manos de la madre patria que cuando tuvieron hambre le enviamos trigo y cuando estuvimos mal nos ayudaron con empresas como Repsol y Telefónica. Aunque perdamos algunas rutas aéreas a manos de otros países y vendamos los aviones, podemos viajar con LAN Chile.
11. NO a las 700 escuelas: ¿Quién se cree Kirchner? ¿Sarmiento? ¡Demolición ya!
12. NO a la limpieza de la Corte Suprema: Quiero volver a la corte anterior. Quiero volver a la justicia anterior. ¡Antes no había justicia obsecuente del Poder Ejecutivo!
13. NO a la política de Derechos Humanos: No hay que juzgar a nadie, no hace falta. Devuelvan la ESMA a los fines anteriores. Repriman los reclamos ¡hace 7 años que no muere nadie en una manifestación!
14. NO a la estatización del Correo: Que se lo devuelvan a Macri, y le perdonamos la deuda de más de 700 millones que debía de canon.
15. NO a los planes sociales: Los que tienen hambre que pidan en la calle y coman en ollas populares en las plazas, si saquean... ¡a la cárcel y mano dura!
16. NO a la recuperación de la Fábrica de Aviones de Córdoba: Podemos comprar aviones brasileños, no necesitamos frabricarlos acá.
17. NO a la derogación de la Ley de Radiodifusión de la Dictadura: Quiero que los medios sigan en pocas manos privadas y quiero seguir pagando para ver el fútbol. ¡Aguanten Clarín, Hadad, Vila y Manzano!
18. NO al aumento del presupuesto educativo: Vamos a volver al 1,2% del PBI de 2003, y rechazo el aumento al 6% actual que es excesivo.
19. No a la recuperación del CONICET: Si tenemos tantos científicos por el mundo ¿para que los queremos acá? ¡Que se vayan!
20. NO a este gobierno: Quiero que vuelva a gobernar cualquiera. Los de la Alianza (Lilita, Stolbizer, Pato Bullrrich, Morales) o los de Menem (Macri, Solá, De Narváez), me da lo mismo.
¡GRACIAS, CLARIN! ¡ME CONVENCISTE!
Horacio Fontova
29 de octubre de 2010
Libre pensamiento IV
Entre los legados que dejó Kirchner, me parece que el de la integración latinoamericana -tan cara para todos aquellos que sentimos que la independencia económica y la soberanía política se construye desde este lugar del mundo- es uno de los mas valiosos. "Murió americanamente", dijo ayer Víctor Hugo por la radio y me pareció una excelente definición.
Pablo Galand
SOLO VASTA MIRAR LAS IMAGENES DE LOS LIDERES SUDAMERICANOS PARA SABER QUE MÁS ALLÁ DE LAS DIFERENCIAS,"EL CAMINO ES ESTE, OJALÁ QUE ESTAS FOTOS NOS HAGAN DAR CUENTA QUE ESTAMOS DEJANDO ATRÁS EL "PERSONALISMO".
EL CAMINO MÁS LARGO, SINUOSO Y DIFICIL ELIJO YO.
ESTE ES EL QUE ME HACE SENTIR MÁS DIGNO.
Marcelo Capdepón
Pablo Galand
SOLO VASTA MIRAR LAS IMAGENES DE LOS LIDERES SUDAMERICANOS PARA SABER QUE MÁS ALLÁ DE LAS DIFERENCIAS,"EL CAMINO ES ESTE, OJALÁ QUE ESTAS FOTOS NOS HAGAN DAR CUENTA QUE ESTAMOS DEJANDO ATRÁS EL "PERSONALISMO".
EL CAMINO MÁS LARGO, SINUOSO Y DIFICIL ELIJO YO.
ESTE ES EL QUE ME HACE SENTIR MÁS DIGNO.
Marcelo Capdepón
Libre pensamiento III
Que día tan triste Dios. Inmensamente triste.
Únicamente comparable con el día que murió mi viejo.
Y en la medida que se me hace carne el hecho de saber que no lo volveré a ver, más triste me pongo, sin consuelo.
Desde que el Ruso me llevó a verlo a fines de 2002 para subirme un par de meses después al avión que lo llevaba a un acto de campaña en Paraná para no bajarme más, no he dejado de admirarlo y con el tiempo de quererlo entrañablemente.
Él lo sabía muy bien.
Me conmovía ese determinismo calvinista exhibido en cada una de las cosas que emprendía.
“No puedo perder, es mucho lo que tenemos que hacer y te cuento en el equipo”. “No lo dudes un segundo”.
Increíblemente convencido y convincente.
Lo acompañé, lo escuche, lo vi actuar…
Aquella definición contundente ante la Asamblea Legislativa me mató…, “No voy a dejar mis convicciones en la puerta de la Casa de Gobierno”.
Un cuadro político inigualable. Cabrón, vehemente, con la velocidad de un rayo, guapo, decidido, buena leche, buen amigo y un brillante jefe y maestro. El mejor. Con un futuro lleno de cosas por descubrir pero plagado de política. Todo para la política.
Y hoy viene a morirse. ¿Cómo sucedió semejante cosa? Eso no estaba en los planes ni de él ni de nadie.
No encuentro respuestas. Escribo, lloro como un boludo y no encuentro respuestas.
Flaco querido ¿entendés que no tengo consuelo? Estoy viejo para pendejadas pero no tengo consuelo.
¿Vos crees que es por la política? No.
Sabés que la Señora es la mejor por lejos y seguirá profundizando como lo viene haciendo hace tres años, ese modelo en el que tanto has confiado y que sin lugar a dudas resolverá definitivamente la vida a los eternamente excluidos, a los trabajadores, a los jubilados, a los que reclaman justicia, a los que sufren o han sufrido la negación de sus derechos humanos y tantos otros que pretenden que día a día mejore su calidad de vida. Ese modelo que no deja de pensar en la educación, la investigación, la salud entre otros tópicos.
No. No es por la política.
Es porque vos no estás, no estarás y eso me parte al medio. Y no tengo consuelo.
¿Por qué tiene que ser así? ¿Por qué? No lo sé, no tengo respuestas, juro que no las tengo.
Te quiero mucho Flaco. Que Dios te bendiga.
Aníbal Fernández
Únicamente comparable con el día que murió mi viejo.
Y en la medida que se me hace carne el hecho de saber que no lo volveré a ver, más triste me pongo, sin consuelo.
Desde que el Ruso me llevó a verlo a fines de 2002 para subirme un par de meses después al avión que lo llevaba a un acto de campaña en Paraná para no bajarme más, no he dejado de admirarlo y con el tiempo de quererlo entrañablemente.
Él lo sabía muy bien.
Me conmovía ese determinismo calvinista exhibido en cada una de las cosas que emprendía.
“No puedo perder, es mucho lo que tenemos que hacer y te cuento en el equipo”. “No lo dudes un segundo”.
Increíblemente convencido y convincente.
Lo acompañé, lo escuche, lo vi actuar…
Aquella definición contundente ante la Asamblea Legislativa me mató…, “No voy a dejar mis convicciones en la puerta de la Casa de Gobierno”.
Un cuadro político inigualable. Cabrón, vehemente, con la velocidad de un rayo, guapo, decidido, buena leche, buen amigo y un brillante jefe y maestro. El mejor. Con un futuro lleno de cosas por descubrir pero plagado de política. Todo para la política.
Y hoy viene a morirse. ¿Cómo sucedió semejante cosa? Eso no estaba en los planes ni de él ni de nadie.
No encuentro respuestas. Escribo, lloro como un boludo y no encuentro respuestas.
Flaco querido ¿entendés que no tengo consuelo? Estoy viejo para pendejadas pero no tengo consuelo.
¿Vos crees que es por la política? No.
Sabés que la Señora es la mejor por lejos y seguirá profundizando como lo viene haciendo hace tres años, ese modelo en el que tanto has confiado y que sin lugar a dudas resolverá definitivamente la vida a los eternamente excluidos, a los trabajadores, a los jubilados, a los que reclaman justicia, a los que sufren o han sufrido la negación de sus derechos humanos y tantos otros que pretenden que día a día mejore su calidad de vida. Ese modelo que no deja de pensar en la educación, la investigación, la salud entre otros tópicos.
No. No es por la política.
Es porque vos no estás, no estarás y eso me parte al medio. Y no tengo consuelo.
¿Por qué tiene que ser así? ¿Por qué? No lo sé, no tengo respuestas, juro que no las tengo.
Te quiero mucho Flaco. Que Dios te bendiga.
Aníbal Fernández
Libre pensamiento II
Afortunadamente somos hijos de la 125, como nos definimos con Ceci.
De 2003 a esta parte se iban sucediendo hechos que no lograba entender. ¿Por qué tanta dualidad entre el hecho fáctico, la noticia y su tratamiento? ¿Cómo algo positivo se analizaba como un hecho negativo, perjudicial, malicioso, apátrida - del norte-?
Era/es extraño vivir en un país donde se recuperó el dinero de la jubilación, que años atrás se perdía en la timba financiera capitalista y viajaba a paraísos fiscales, para que lo recuperado por el Estado se entregase a los jubilados e invierta en planes sociales. Claro, para los grandes medios comunicacionales, cipayos, no había seguridad jurídica y el gobierno cargaba contra las empresas privadas.
Era/es extraño ver crecer la macroeconomía a tasas jamás vistas, de paìses desarrollados, pero resulta que los empresarios están/ban a disgusto contra el gobierno porque de esa manera no puede haber inversión ni ingreso de capitales para generar fuentes de trabajo.
Era/es extraño entender el ataque contra el "periodismo independiente", cercenar voces ( Gelblung, Mactas, Alfano, Van der Kooy, BLanck, Morales Solá, etc) cuando la ley de medios busca una mayor pluralidad de expresiones en beneficio de todos y no de unos pocos que marcan la agenda cotidiana desde un lujoso despacho, viendo su canal desde un plasma, llamando vía celular a quienes polìticamente manejan el paìs para extorsionarlos.
Era/es extraño no reconocer la alta inserción de alumnos al ciclo escolar, de un año a esta parte, a partir de una medida brillante como la asignación universal, la entrega de netbooks a niños, asistirlos sanitariamente, documentarlos al igual que a sus familias, crear planes de viviendas. Pero claro ¡Qué brillante Mujica!, que en Uruguay le entregó una Netbook a cada botija para que se eduque.
Era/es extraño no comprender como los desposeídos lograron/ logran una reinserción social a partir de conformación de cooperativas, programas laborales como "Jóvenes con más y mejor trabajo", "Envión", asistencia a microemprendedores, etc. creados por políticas fijadas por una Doctora en trabajo social y no, como en otros tiempos, donde la cartera la manejaba mi amigo de la farándula a quien le otorgué un ministerio porque me dio entradas para ver su espectáculo.
Era/es extraño no reconocer temas coyunturales, del siglo XXI como la igualdad de género, mismos derechos para todas las personas, aborto, pueblos originarios, juicio y castigo a los represores(al día de hoy el estado de Israel continúa rastreando nazis, pero eso está bien)temáticas de países que proyectan futuro.
Era/es extraño entender que no somos descendientes de inmaculados inmigrantes europeos sino que somos hijos de pueblos originarios que habitaron nuestro suelo y fueron exterminados por el conquistador español. Que no somos el granero del mundo sino que la tierra históricamente la manejaron una clase patricia y extranjera terrateniente que explotaba al trabajador del campo. Que nuestros héroes no fueron Roca, Mitre y toda la generación del 80, sino que también existieron los Mosconi, Alberdi, Alte. Brown, Jauretche o en nuestra América los MArtí,Tupac Katari, Miranda, etc. En eso, nos enseñó a abrir la cabeza este gobierno. La otra historia.
Y podría enumerar más cosas. Pero no hacen falta.
Extrañamente la clase media, la más beneficiada de estas políticas, es la que más odió a Néstor Kirchner y odia a Cristina. Algo que, verdaderamente, no logro entender. "Es una altanera", "Mirá la ropa que usa" "Jamás pisó el barro", suele escucharse habitualmente. Frases que grafican exactamente en espejo a imagen y semejanza de quienes la critican.
Elisa Carrió decía que "el pueblo lo odia a Kirchner", según pude ver en la plaza y por televisión, hubo una innumerable cantidad de gente que fue a despedirlo en su velatorio. Con una frase, tan sencilla como sintética: "Gracias, Néstor".
También los medios y sus voceros de bolsillos llenos y expresiones según mejor postor, solían taladrar diciendo: "estamos afuera del mundo, Kirchner es confrontativo, no hay libertad de prensa". Sin embrago en el Salón de los patriotas veo a casi todos los presidentes de Sudamérica despidiendo a Kirchner, destacando su capacidad de estadista, el trabajo realizado para unir la región y lograr la unión y paz para lograr el sueño de patria grande. Quizá al establishment, las corporaciones y los monopolios les guste ser lamebotas, como alguna vez Fidel calificó a De la Rúa. En hora buena que no haya sido ni sea así.
Gustavo López
De 2003 a esta parte se iban sucediendo hechos que no lograba entender. ¿Por qué tanta dualidad entre el hecho fáctico, la noticia y su tratamiento? ¿Cómo algo positivo se analizaba como un hecho negativo, perjudicial, malicioso, apátrida - del norte-?
Era/es extraño vivir en un país donde se recuperó el dinero de la jubilación, que años atrás se perdía en la timba financiera capitalista y viajaba a paraísos fiscales, para que lo recuperado por el Estado se entregase a los jubilados e invierta en planes sociales. Claro, para los grandes medios comunicacionales, cipayos, no había seguridad jurídica y el gobierno cargaba contra las empresas privadas.
Era/es extraño ver crecer la macroeconomía a tasas jamás vistas, de paìses desarrollados, pero resulta que los empresarios están/ban a disgusto contra el gobierno porque de esa manera no puede haber inversión ni ingreso de capitales para generar fuentes de trabajo.
Era/es extraño entender el ataque contra el "periodismo independiente", cercenar voces ( Gelblung, Mactas, Alfano, Van der Kooy, BLanck, Morales Solá, etc) cuando la ley de medios busca una mayor pluralidad de expresiones en beneficio de todos y no de unos pocos que marcan la agenda cotidiana desde un lujoso despacho, viendo su canal desde un plasma, llamando vía celular a quienes polìticamente manejan el paìs para extorsionarlos.
Era/es extraño no reconocer la alta inserción de alumnos al ciclo escolar, de un año a esta parte, a partir de una medida brillante como la asignación universal, la entrega de netbooks a niños, asistirlos sanitariamente, documentarlos al igual que a sus familias, crear planes de viviendas. Pero claro ¡Qué brillante Mujica!, que en Uruguay le entregó una Netbook a cada botija para que se eduque.
Era/es extraño no comprender como los desposeídos lograron/ logran una reinserción social a partir de conformación de cooperativas, programas laborales como "Jóvenes con más y mejor trabajo", "Envión", asistencia a microemprendedores, etc. creados por políticas fijadas por una Doctora en trabajo social y no, como en otros tiempos, donde la cartera la manejaba mi amigo de la farándula a quien le otorgué un ministerio porque me dio entradas para ver su espectáculo.
Era/es extraño no reconocer temas coyunturales, del siglo XXI como la igualdad de género, mismos derechos para todas las personas, aborto, pueblos originarios, juicio y castigo a los represores(al día de hoy el estado de Israel continúa rastreando nazis, pero eso está bien)temáticas de países que proyectan futuro.
Era/es extraño entender que no somos descendientes de inmaculados inmigrantes europeos sino que somos hijos de pueblos originarios que habitaron nuestro suelo y fueron exterminados por el conquistador español. Que no somos el granero del mundo sino que la tierra históricamente la manejaron una clase patricia y extranjera terrateniente que explotaba al trabajador del campo. Que nuestros héroes no fueron Roca, Mitre y toda la generación del 80, sino que también existieron los Mosconi, Alberdi, Alte. Brown, Jauretche o en nuestra América los MArtí,Tupac Katari, Miranda, etc. En eso, nos enseñó a abrir la cabeza este gobierno. La otra historia.
Y podría enumerar más cosas. Pero no hacen falta.
Extrañamente la clase media, la más beneficiada de estas políticas, es la que más odió a Néstor Kirchner y odia a Cristina. Algo que, verdaderamente, no logro entender. "Es una altanera", "Mirá la ropa que usa" "Jamás pisó el barro", suele escucharse habitualmente. Frases que grafican exactamente en espejo a imagen y semejanza de quienes la critican.
Elisa Carrió decía que "el pueblo lo odia a Kirchner", según pude ver en la plaza y por televisión, hubo una innumerable cantidad de gente que fue a despedirlo en su velatorio. Con una frase, tan sencilla como sintética: "Gracias, Néstor".
También los medios y sus voceros de bolsillos llenos y expresiones según mejor postor, solían taladrar diciendo: "estamos afuera del mundo, Kirchner es confrontativo, no hay libertad de prensa". Sin embrago en el Salón de los patriotas veo a casi todos los presidentes de Sudamérica despidiendo a Kirchner, destacando su capacidad de estadista, el trabajo realizado para unir la región y lograr la unión y paz para lograr el sueño de patria grande. Quizá al establishment, las corporaciones y los monopolios les guste ser lamebotas, como alguna vez Fidel calificó a De la Rúa. En hora buena que no haya sido ni sea así.
Gustavo López
Libre pensamiento
Néstor Kirchner murió y ayer lloré. Solo, en el auto (comprado 0 km, gracias!) yendo a verificar el censo increíblemente boicoteado (pero por el cual no tuve la necesidad de trabajar, como si hace diez años y siendo aquel mi magro ingreso mensual, gracias!). si me entere de su muerte. Pensé en la presidenta, en el país, en mis hijos y no pude contener las lágrimas y comenzar una congoja que todavía dura. Por primera vez en mi vida sufría por la desaparición de un político, que no fue evidentemente cualquiera. Tengo miedo a pesar de la multitud, de la presidenta y su fuerza y de todos los pibes que están en la calle. La historia indica que los grandes movimientos sociales, aquellos que cambian para bien la matriz de poder en beneficio de la mayoría necesitan de líderes fuertes que los conduzcan, uno de ellos murió, quizás el más importante y tengo miedo. Pero igual siento la necesidad de decirte gracias!
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Con amigos siempre hablamos del extraordinario momento histórico que nos toca vivir, que somos protagonistas de la historia y mucho o todo de esta sensación se lo debemos a el. También es cierto que gracias a el, me sentí mas incomodo en las mesas ya que fui mayoría al ponerme en situación de defender su gestión y eso me hacia pensar mas y creo, mejor. También me aleje de varios amigos, aquellos que hoy deben estar felices y te llamaban KK pero eran los primeros en irse de vacaciones, en cobrar sus sueldos y en consumir, consumir de todo en cantidad y calidad. Me gusta saber que paso en el país, sus grandes momentos, sus quiebres, sus antes y después pero especialmente como se vivieron, como los vivió la gente. Lamento no tener a mis abuelos para preguntarles como eran esos tiempos. Yrigoyen, Perón, Evita, los ’70, y sus muertes. De mi historia apenas puedo recordar algo del juicio a la Juntas militares. Nada más de bueno. Viví la presión milica a Alfonsín, el esfuerzo y los malabares de mis viejos por evitar un descenso social inevitable, la década de la rata, esa bomba atómica mental que todavía nos dura y su consecuencia real: el desastre del 2001, con le pelotudo de De la Rua a quien vote pensando que aquel que viniera después de la rata menemista no podía ser tan malo. Error. Gracias Néstor por devolverme la vida política. Por decirle no al FMI, por bajar el cuadro de Videla (que bolas, in your face milicos de mierda!), por poner negro sobre blanco la estructura política y social del país. Por hacerme confirmar que los garcas del campo siguen vivos y que nuestra clase media es una mierda. Gracias por hacerme dejar de leer Clarín, esa bosta que en nombre de mi libertad hacia sus negocios y jaqueaba la voluntad popular. Gracias por tu gobierno y gracias hasta por hacerme ver tu funeral, lamentablemente histórico.
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Mi forma de presentarme en Twitter dice que soy apasionado por la integración regional, las nuevas tecnologías en la educación y el fútbol pero especialmente la combinación de todo. Así me defino, eso es lo que soy hoy.
Este tipo me hizo ver que era posible esa combinación. Gracias por oponerte al ALCA, por acercarte a Chávez, Lula, Evo y Correa, Mujica y Bachellet, Tabare y Dilma por favorecer la integración regional, por apostar a ella, por hacernos mas libes, justos y soberanos. Por oponerte a Bush y a los líderes serios y “progres” de Europa y el primer mundo. Por hablar en la ONU como presidente de un país sudaca pero que quiere ser respetado a contramano de las indicaciones de los diplomáticos y especialistas serviles de siempre, que bien aprendí a leer y despreciar en la facultad. Gracias por no tirar jamás un tiro a nadie, por no reprimir nada. Por no importarte jamás el protocolo y por someter a los mediocres y pragmáticos de afuera y adentro a tu fuerza e ideal. Gracias por devolver el fútbol a quienes lo sostienen y por dar la oportunidad de mejorar los domingos en familia con una tele de por medio. Gracias!
Gracias por devolvernos dignidad a los docentes y por estar cerca de los HIJOS y Abuelas aun cuando no hayan ganado un Nobel.
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Este tipo fue muy importante y logró que vuelva a ver a la política como la manera de cambiar. No lo vote en aquel 2003 pero lo hubiera apoyado sin condiciones en 2011. En estos años creo aprendí a ver y observar mejor a mi país, mi sociedad y a mi región. Gracias a este tipo creo soy mejor persona, tengo una mejor familia y pienso en un país mejor, mas cohesionado, mas justo y en una región mas respetada en el mundo.
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Ayer no fui a la Plaza. Fui a mi terreno, al lugar que constituye el sueño de mi familia, de tener una casa propia con un pequeño parque verde para que Mati, Valentina y en una de esas el que venga puedan disfrutar y que gracias a la política económica que el sostuvo es posible. Ese fue mi homenaje. Difícil hubiera sido cumplirlo cuando hace diez años estaba desocupado y sin esperanza, cuando mi sueldo de docente apenas alcanzaba para el viático y cuando todo en el país era tristeza, derrota cultural y pesimismo.
Gracias Néstor, nada mas. Solo esperar estar a tu altura para defender lo alcanzado y poder mejorarlo sobre la base que construiste.
Gustavo Smith
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Con amigos siempre hablamos del extraordinario momento histórico que nos toca vivir, que somos protagonistas de la historia y mucho o todo de esta sensación se lo debemos a el. También es cierto que gracias a el, me sentí mas incomodo en las mesas ya que fui mayoría al ponerme en situación de defender su gestión y eso me hacia pensar mas y creo, mejor. También me aleje de varios amigos, aquellos que hoy deben estar felices y te llamaban KK pero eran los primeros en irse de vacaciones, en cobrar sus sueldos y en consumir, consumir de todo en cantidad y calidad. Me gusta saber que paso en el país, sus grandes momentos, sus quiebres, sus antes y después pero especialmente como se vivieron, como los vivió la gente. Lamento no tener a mis abuelos para preguntarles como eran esos tiempos. Yrigoyen, Perón, Evita, los ’70, y sus muertes. De mi historia apenas puedo recordar algo del juicio a la Juntas militares. Nada más de bueno. Viví la presión milica a Alfonsín, el esfuerzo y los malabares de mis viejos por evitar un descenso social inevitable, la década de la rata, esa bomba atómica mental que todavía nos dura y su consecuencia real: el desastre del 2001, con le pelotudo de De la Rua a quien vote pensando que aquel que viniera después de la rata menemista no podía ser tan malo. Error. Gracias Néstor por devolverme la vida política. Por decirle no al FMI, por bajar el cuadro de Videla (que bolas, in your face milicos de mierda!), por poner negro sobre blanco la estructura política y social del país. Por hacerme confirmar que los garcas del campo siguen vivos y que nuestra clase media es una mierda. Gracias por hacerme dejar de leer Clarín, esa bosta que en nombre de mi libertad hacia sus negocios y jaqueaba la voluntad popular. Gracias por tu gobierno y gracias hasta por hacerme ver tu funeral, lamentablemente histórico.
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Mi forma de presentarme en Twitter dice que soy apasionado por la integración regional, las nuevas tecnologías en la educación y el fútbol pero especialmente la combinación de todo. Así me defino, eso es lo que soy hoy.
Este tipo me hizo ver que era posible esa combinación. Gracias por oponerte al ALCA, por acercarte a Chávez, Lula, Evo y Correa, Mujica y Bachellet, Tabare y Dilma por favorecer la integración regional, por apostar a ella, por hacernos mas libes, justos y soberanos. Por oponerte a Bush y a los líderes serios y “progres” de Europa y el primer mundo. Por hablar en la ONU como presidente de un país sudaca pero que quiere ser respetado a contramano de las indicaciones de los diplomáticos y especialistas serviles de siempre, que bien aprendí a leer y despreciar en la facultad. Gracias por no tirar jamás un tiro a nadie, por no reprimir nada. Por no importarte jamás el protocolo y por someter a los mediocres y pragmáticos de afuera y adentro a tu fuerza e ideal. Gracias por devolver el fútbol a quienes lo sostienen y por dar la oportunidad de mejorar los domingos en familia con una tele de por medio. Gracias!
Gracias por devolvernos dignidad a los docentes y por estar cerca de los HIJOS y Abuelas aun cuando no hayan ganado un Nobel.
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Este tipo fue muy importante y logró que vuelva a ver a la política como la manera de cambiar. No lo vote en aquel 2003 pero lo hubiera apoyado sin condiciones en 2011. En estos años creo aprendí a ver y observar mejor a mi país, mi sociedad y a mi región. Gracias a este tipo creo soy mejor persona, tengo una mejor familia y pienso en un país mejor, mas cohesionado, mas justo y en una región mas respetada en el mundo.
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Ayer no fui a la Plaza. Fui a mi terreno, al lugar que constituye el sueño de mi familia, de tener una casa propia con un pequeño parque verde para que Mati, Valentina y en una de esas el que venga puedan disfrutar y que gracias a la política económica que el sostuvo es posible. Ese fue mi homenaje. Difícil hubiera sido cumplirlo cuando hace diez años estaba desocupado y sin esperanza, cuando mi sueldo de docente apenas alcanzaba para el viático y cuando todo en el país era tristeza, derrota cultural y pesimismo.
Gracias Néstor, nada mas. Solo esperar estar a tu altura para defender lo alcanzado y poder mejorarlo sobre la base que construiste.
Gustavo Smith
28 de octubre de 2010
27 de octubre de 2010
26 de octubre de 2010
FECHA 30 – 02 de Octubre 2010
| Vetes 5 | Purretes 11 | ||||
| Alejandro* | 6 | - | Mariano | 9 | - |
| Darío | 6 | 2 | Diego | 9 | 3 |
| Chelo | 6 | - | Tolo | 7 | - |
| Aci | 6 | 1 | Carlos | 7 | 2 |
| Gustavo Smith | 6 | 1 | Pachi | 8 | 3 |
| Cris | 6 | 1 | Damián | 9 | 3 |
*Pese a que ningún vete se destacó en la fecha, se premió a Ale como figura del equipo por su sacrificio de venir a jugar antes de caminar a Luján.
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