8 de mayo de 2011

Moda naranja

Los Vetes sacaron a flote un partido que a priori se presentaba complicado. Fue 8 a 5 para los adultos mayores, haciendo saltar la banca de las apuestas que, antes de las 19 hs., se volcaban a favor de los Purres. En la previa los pronósticos depositaban buenos augurios sobre los jóvenes teniendo en cuenta que se conocía la noticia del reencuentro de los cuatro fantásticos; más la reaparición de Martín, Lucho y Víctor, un nuevo integrante verde (su altura y físico da perfectamente con el piné de sus compañeros). Los renovados purres desembarcaban con favoritismo más sus ansias de primer triunfo pero cometieron varios errores estratégicos perjudiciales: iniciaron el partido en desventaja numérica, debieron realizar un cambio cada diez minutos al contar con siete jugadores (plausible la convocatoria) pero este hecho les impidió rearmarse durante todo el transcurso del match, para colmo quienes reingresaban no lograron reinsertarse en el ritmo del juego.
En contrapartida, los vetes tuvieron un arranque demoledor, como esas definiciones de partidos internacionales donde el local sale con todos los bríos durante el cuarto inicial para hacer la diferencia, así lo plantearon los naranjas. Gus y Cris se encontraron en su máximo esplendor y se transformaron en un torbellino que no pudo ser detenido por los Purres, quienes no encontraban su posición en cancha, por ende menos aún al 7 y 9 naranja.
Así hicieron la diferencia, muy rápidamente colocaron el marcador en un 5 a 1 que se adecuaba al juego de uno y otro. Con la tranquilidad del score comenzaron a administrar la ventaja, aguantaron firmemente atrás y en el momento que pudieron pegaron estocadas contundentes. El marcador fue teniendo algunas variaciones pero sería irremontable para los campeones defensores que jamás estuvieron, si quiera, a tiro del empate.
Los cuarentones manejaron los tiempos del encuentro, sumaron a Seba que ayudó desde el arco ofreciendo una mejor salida como un jugador más e inclusive se permitieron que Tolo, inesperadamente, ataje en la segunda mitad, teniendo grandes intervenciones que hicieron olvidar al gran Chassman. Otro asterisco más como factor fundamental de la victoria.
Buen juego, orden, prolijidad defensiva más actuaciones individuales relevantes derivaron en un triunfo inobjetable que se construyó en el inicio y se cimentó durante el resto del encuentro. En la presentación de la nueva moda otoñal, la casaca naranja lució mejor que la verde.

No hay comentarios: