
Dimos un paso más y cruzamos la frontera. Nos recibimos de anfitriones internacionales. Casi como un obsequio navideño desembarcó del frío y primermundista norte, no el viejo hombre de barba blanca, un tanto obeso vestido de rojo. En Maracanazinho apareció, y no por la chimenea, un caucásico flaco rapado, de patas largas y extrañas patillas sobre sus mandíbulas superiores. Era el zurdo Per (nombre escrito honomatopéyicamente); un sueco a quien se lo veía feliz e intrigado para saber de qué se trataba la historia de estos muchachos tercermundistas con camisetas verdes y naranjas.
Desde el mismo inicio del juego se comprobó, como dijeron por ahí, que el idioma del fútbol es universal y con solo mencionar precariamente cuatro palabras: orange, right, striker y Zlatan, el ilustre visitante jugó y se adaptó sin inconvenientes al cauchoso césped del estadio ubicado en Alem.
El nórdico Perl se desplazaba por toda la franja derecha con un ida y vuelta que demostraba su grado de entusiasmo por estar jugando un partido de fútbol en un lugar muy distante de su casa. Era una grata novedad tanto para nosotros como para él, prueba de ello fue al final del partido cuando nuestro rubio visitante escurrió orgullosamente su blanca casaca Umbro empapada en sudor.
Su prolijo juego ayudó a los vetes en un partido donde poco se puede destacar, debido a que éramos siete jugadores de cada lado se complicaba tener un juego vistoso, rápido y ofensivo. Fue un tres a tres para cerrar el año futbolero. Fue la última de 29 fechas disputadas fervorosamente.
El nuevo integrante promete volver la próxima fecha con toda la resaca navideña. Por tanto, pasada la bienvenida, ya se le pueden dar un par de murritas, nomás para que se vaya acostumbrando……...Tiembla Cristian, sufrió a Zlatan en Dubai ¿lo sufrirá ahora en Maracanazinho? ¿Habrá perdido el puesto el iracundo goleador por el joven entusiasta nórdico? Mmmm…
2 comentarios:
Jajaja me gustó mucho el último párrafo Gus.
Corregido...
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