Su declaración fue sangre para el vampiresco periodismo deportivo de los medios nacionales, que por supuesto se dedicaron durante la semana a aumentar el voltaje de los dichos con opiniones que dejaban traslucir el amor por el equipo de banda roja sin procurar que no conducían un programa partidario.
Al carro de esas declaraciones se subieron, por un lado, quienes tienen la necesidad de quedar bien con la patronal, por tener dependencia económica en los medios de Daniel Vila, y por el otro, porque es periodísticamente correcto pegarle a Grondona, obteniendo de esta manera la aprobación del hincha que los lee, ve o escucha.
Pero el jefe “no debería renunciar” por avalar, sostener e incentivar a un sistema mafioso, caduco y desorganizado por donde se lo mire. No debería hacerlo porque sigue muriendo gente afuera y dentro de las canchas; porque el público tiene que estar hacinado al sacar una entrada; al hacer la cola de ingreso, al ver el partido en un espacio reducido mientras observa que tres cuartos de la tribuna donde se encuentra están vacíos; o porque debe salir de la cancha empujado y maltratado por la policía por la única boca de ingreso y egreso que le habilitan.
No debería renunciar por avalar a los dirigentes de los clubes que vacían las tesorerías para luego ir a pedirle limosna para pagar sueldos mientras sus cuentas bancarias aumentan a caudales.
No debería renunciar tras digitar a un tipo como Brazenas para que falle contra Huracán y a favor de Vélez en un partido final, cuando existían árbitros con mejor ranking en AFA.
O porque el ascenso se juega de jueves a martes a las nueve de la noche, once de la mañana o en el horario más insólito.
O quizá, porque cada cuatro años es elegido con un sistema electoral que se adecua más a la generación del ´80 que al actual sistema republicano. Y así se podrían enumerar una cantidad de hechos negativos más.
La queja del gran capitán refleja nuestra sociedad: miramos nuestro ombligo, despotricamos cuando algo nos perjudica (o interpretamos que lo hace)sin importarnos lo que ocurre alrededor, sin darnos cuenta que a nuestro costado suceden situaciones más delicadas que un acontecimiento que está relacionado más a lo material que a lo humano. Ese desasosiego da testimonio que importa lo mío, no lo colectivo; por ende beneficia a Grondona abriéndole más brechas para que continúe en el sillón presidencial.
Más allá de eso, sume adhesiones o no, habría que informarle a Passarella que Grondona no va a renunciar, porque al fin y al cabo cuando comience a rodar la pelota dando paso a una nueva fecha, todo habrá pasado a olvido, como se han consumado situaciones luctuosas de 1979 a la fecha.
3 comentarios:
Coincido con vos Gus, en un 100 %, (buena nota)lo q vengo diciendo y alguno NO quiere interpretar. LA JUSTICIA ES PARA TODOS IGUAL ;BLANCOS,ROJOS,AMARILLOS VIOLETAS, ROSAS,RICOS Y POBRES Y NO CUANDO A MÍ ME CONVIENE.
UN ABRAZO
OTRA VEZ, BUENA NOTA
Defiendo la actitud de Daniel. Todos hablan mal de Grondona, pero por una u otra causa, nadie dice nada y sigue perpetuándose. También creo que uno no puede imponer su opinión a todo un grupo de dirigentes para los cuales todo está bien. Ahora sí, corresponde quejarse cuando uno se siente perjudicado.
Pienso en esta situación: todos nosotros tenemos dudas sobre el accionar policial, los casos de corrupción que vemos a diario. Sin embargo, si a nosotros nos roban vamos a hacer la denuncia. Esto no quiere decir que seamos cómplices de sus negociados, ni que sólo chillemos cuando nos toca.
TODO PASA.... muy buena nota Gus, coincido totalmente. En cuanto a tu comentario Da, no sé si se aplica. Claro que no somos complices de los negociados de la policia es más, se los reprocha siempre estando o no perjudicados. Mientras que hacer la denuncia, es un deber, si nosotros pensamos en no hacerla, estamos haciendo la vista gorda permitiendo que no haya posibilidad de cortar con el delíto.
Lo que hacen los dirigéntes es avalar ese "delíto". Permitir que continue la monarquía, por conveniencia, pero cuando se sienten tocados en sus intereses son opositores.
Publicar un comentario