Este partido fue el que mejor describió las características esenciales de Vetes y Purres. Como nunca en estos años se vieron reflejados los dos estilos de los equipos. Aquellos que observaron el encuentro desde afuera, pudieron apreciar nítidamente cómo desarrolla el juego cada uno. Más, el partido se pudo dividir claramente en dos. Con un dominio verde durante la primer mitad del encuentro, desplegando su juego técnico y una segunda etapa donde los naranjas, merced a su garra y amor propio, tomaron las riendas del asunto y se apropiaron del dominio que hasta ese momento tenían los jóvenes. Con el, los que atacan hacia Alem, tomaron la iniciativa, prevalecieron sobre los naranjas y les imposibilitaron jugar, obstruyéndoles la salida desde el fondo. No tardó entonces en llegar el primer gol de la jornada convertido por el irascible Diego, al estilo Medina Bello (¿se acuerdan del Mencho?) contra Perú por las eliminatorias del mundial 94. Los Purres continuaron con su dominio e incesantes llegadas: los pelotazos contra el arco naranja eran disipados en gran forma por Chelo, quien tuvo una notable actuación reemplazando a Ale. Los verdes eran más pero les costaba concretar todo lo que generaban; por el uno naranja, mala definición o sesuda defensa vete. Si hasta se produjo una situación de flipper, con rebotes en los palos, en defensores naranjas y revolcadas del vete más vete.
No extrañó entonces que con total justicia, el marcador se elevara a 4 a 1. A partir de allí, los vetes salieron de ese período de inercia en el que se encontraban. Como si volvieran en sí, empezaron a reaccionar. Apretaron más las marcas, avanzaron unos metros en el terreno y empezaron a morder en cada pelota. La enjundia de Cris fue la inyección anímica que contagió a los compañeros. De la mano de ese coraje, lograron un impensado 4 a 4 y más, que los purres retrocedieran marcadamente en el terreno. Con más capacidad aeróbica, los grandulones llevaron por delante a los jóvenes quienes comenzaron a claudicar físicamente.Sin embargo, tras la remontada, los mayores se durmieron en una jugada que permitió a Damián volver a sacar ventajas para los purres. Un sexto gol verde pareció sentenciar el juego pero con mucho espíritu guerrero los vetes siguieron buscando hasta descontar.

Los últimos minutos se vivieron con muchos nervios de un lado y de otro. Todo en pos de la ventaja y el deseo de la igualdad. Fue un segmento vibrante jugado con todo ahínco por los doce y vivido de la misma manera desde afuera.
Victoria final purre. Otorga a los verdes el desahogo por las últimas derrotas, además de mantener la senda de resultados positivos. Con el aliciente que, quizás en otra situación, al partido se lo terminaban empatando. Como una película clase A, fue de lo mejor visto en las últimas semanas: situaciones riesgosas, protagonistas destacados, errores, acción e incógnita hasta el final. Buen aperitivo para el sábado a la noche.
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