Año 1983 o 1984, no recuerdo bien...estábamos jugando al fútbol en la cancha del Sagrado Corazón...sería uno de esos días de la semana que nos quedábamos toda la tarde o después de gimnasia a patear un rato, o jugaríamos para Moncholos, en el campeonato interno, los mismos que hoy jugamos en Vetes. En medio del partido, cae la pelota hacia la calle Zapiola...me subo a la reja - no estaba todavía el alambrado olímpico - y salto a la vereda...caigo y terrible dolor en el pie derecho. En medio del griterío de jugadores yo escuchaba: "se quebró", "no lo toquen", "saquenle la zapatilla"...hasta que alguien me cargó en el auto y me llevó a la guardia de la Clínica Modelo. Lo que sigue pasó todo rápido: un médico me dió enseguida una anestesia local y me acomodó una falange del dedo que se había subido arriba de otra, fruto de haber caído sobre una piedra...al rato cayeron mis viejos y unas horas después estaba en casa con una venda y hielo en el pie. Es el día de hoy que cada tanto me molesta el lugar de aquella lesión...en un choque o simplemente pateando fuerte siento un dolor extraño. También es el día de hoy que recuerdo que quien me cargó en el auto y me llevó rápido a la clínica es Osvaldo Manzanelli (El Pichi), quien no estaba a cargo de nosostros y seguramente tendría que ir a dar clase o buscar a su hijo al club en ese momento. Actitudes nobles que nos marcaron de jóvenes y nos enorgullecen aún hoy...
Hoy podemos compartir los sábados con su retoño, Pichi Jr.
4 comentarios:
No, que grosa historia. Que grande Osvaldo.
Excelente anecdota. Como a veces nos puede cagar la persona menos pensada, tambien aquellos que nos dan un mano en el momento que uno necesita.
Un grande Osvaldo. Pero ¿qué edad tenía Pichi/Pachi en el '84? Por otra parte les contamos a los Purres del Sagrado que esa cancha la hicimos nosotros con nuestros viejos (todo para hincharle las bolas a un Coco menos viejo y más gruñón)
PD: Da, hice las paces con Coco
Gustavo...con Coco ni olvido ni perdón...
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