
La tendencia continúa. Como Abril, Mayo fue un mes a todo purre. Un nuevo triunfo, esta vez por 6 a 3, provocó una amplitud en la diferencia global que, a este ritmo, pareciera inalcanzable para los vetes.
Los verdes marchan con paso firme y adusto, seguros de ellos mismos y confiados en una superioridad que a la fecha es abrumadora, independientemente de las circunstancias que se suscitan sábado a sábado.
Para no ser menos los vetes siguen inmersos bajo las esotéricas redes de gualichos que los envuelven partido a partido. Esta vez desde el inicio el Chelo (que como los libros físicos mandan había elongado, calentado, untádose en átomo y la mar en coche) sufrió un fuerte tirón cuando la pelota comenzaba a rodar. De no creer. A esto se le sumó el pseudodesgarro con hematoma de Cris en su muslo derecho que no le permitió brindarse al 100%. Bajo estas circunstancias los vetes asumieron el partido y lo afrontaron dentro de un marco de paridad.

Prueba de ello es que transitados 25 minutos el encuentro se mantenía cero a cero. Transcurrido ese tiempo los verdes se pusieron 2-0 pero los vetes igualaron, inmediatamente y aprovechando un error rival (uno más y van) los purres asomaron el hocico al 3-2.
El partido siguió parejo, con los vetes creando pocas situaciones de riesgo mientras que Ale, junto al palo, evitaban las que creaban los ganadores. El tanteador volvió a empardarse pero errores en la marca y distracciones naranjas fueron capitalizados una vez más por los purres para estirar la ventaja hasta el inamovible 6 a 3.
Es para destacar su triunfo. Esta vez sin Dieguito ni Pichi/Pachi, lograron sobreponerse a estas dos importantes bajas en la generación de juego. Las tan significativas ausencias pasaron desapercibidas. Entre Mariano, Damián, Lucho y Martín tomaron la batuta que los llevó a seguir gozando de triunfos y dejó en claro a sus compañeros que sus espaldas están muy bien cubiertas.

El partido del bicentenario fue para los purres. Los grandes héroes y quienes forjaron nuestra patria le hicieron un guiño a estos jóvenes para que celebren en gran escala este nuevo triunfo, tan significativo en los festivos tiempos que corren.
Ojalá su color verde-esperanza alimente los sueños para forjar un país mejor donde reine la equidad, justicia, igualdad, respeto y tantos otros valores indispensables para una sociedad mejor. Hacia ese terreno tenemos que transitar y no hacia el “mezcladito” que tanto pide Pante, porque en la cancha las divisiones existen: somos naranjas y verdes, cada uno con sentido de pertenencia. Bajo estas circunstacias futboleras la política debe hacerce a un lado.
5 comentarios:
no hay nada para agregar como siempre excelente gus
Amen, ojalá esos deseos planteados en el final por Gus puedan hacerse realidad para poder alivianar nuestro presente y mejorar nuestro futuro. Muy buena Gus.
P.D. Mortal la puesta en escena.
como siempre el comentario FANTASTICO, felicidades a dieguito por la paternidad, El Tolo
Gracias Tolo un abrazo grande.
muy bueno !!!!
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