2 de mayo de 2010

Marcha triunfal


Nada parece detener la marcha triunfal Purre. El tránsito de los verdes continúa por el sendero de los éxitos sábado tras sábado. Cada vez más consolidados en su juego los jóvenes avanzan con su fútbol. En situaciones determinantes de los partidos saben como controlar el match, aprovechar al máximo las ocasiones de gol y responder satisfactoriamente ante alguna situación de zozobra; ergo este hecho les permite salir victoriosos.
Esta vez los vetes tuvieron atenuantes para explicar una nueva derrota: A la conocida lesión de Da en la semana se sumaron, primero, el estado de conjuntivitis en los ojos del Chelo, segundo, otra seria lesión como la de Cris (¿distención de ligamentos?) y tercero, la inesperada ausencia de Krusty. Por tal motivo los vetes debieron solicitar un par de pines: sumaron al siempre predispuesto Carlitos, comodín de uno u otro equipo, y al goleador Damián (¡Ningún verde quería pasar a campo naranja, eh!), figura Purre adquirida a préstamo para completar los cinco jugadores. A esto le agregamos el debut de un Vete histórico como Aci, todo para conformar un elenco sin conocimiento ni preparación alguna. Demasiadas ventajas ofrecidas por los naranjas para tratar de contrarestar este brillante momento verde.
Con su habitual juego de toque y rotación los purres empezaron a sacar ventajas, obviamente que al novato equipo vete le costó acomodarse en la cancha y eso supieron aprovecharlo los vencedores. Su juego parecía que los llevaría a pasar una tarde tranquila y hasta histórica en cuanto a diferencia de goles entre uno y otro equipo, fueron treinta minutos vertiginosos y furiosos de los de verde.

Pero sin saber los motivos, los jóvenes empezaron a mermar físicamente (¿se habrán ido de festichola a Pinar de Rocha o a Bahiano la noche anterior?). Los vetes, con el amor propio que los caracteriza, empezaron a levantar, se acomodaron mejor en la cancha y provocaron una levantada que parecía posible merced a la garra de Aci y el empuje desde el arco de Ale. A esa altura el juego de Pachi/Pichi había desaparecido, Diego había mermado sus gambetas y Lucho junto a Mariano se habían quedado sin compañía. Fue entonces que apareció el gran Gato Park para sostener un par de jugadas riesgosas encabezadas por Damián que podrían haber acercado a la igualdad a los vetes. Lo que parecía encaminarse a una goleada cercana a las dos decenas quedó apenas por una diferencia de dos goles. Honrosa para los naranjas, pero que no basta.
Allá van los purres sonrientes, dando pasos triunfales, como aquellos grandes conquistadores que ingresaban en las antiguas ciudades y eran recibidos por fanfarrias, aplausos y pétalos de flores que caían a su paso. Los verdes ganan y ganan como aquel San Lorenzo campeón que dirigía Pellegrini, vencedor de trece partidos sucesivamente, más allá del rival de turno. Por ese camino van en búsqueda de su primer estrella, sin dar pasos en falso, ganando con amplitud o ajustadamente pero ganando y con su fútbol. La vida les ríe y canta.

2 comentarios:

Diego dijo...

Buenísimo Gus y muy buenas fotos.

Anónimo dijo...

muy bueno gus lo leo todos los lunes, y asi me mantengo al tanto de todo, saludos El Tolo