15 de agosto de 2010

¿Y esto?


Para continuar con la novela que había iniciado la semana anterior, se proyectó el capítulo dos de "El hachero".
Días atrás se contaba como el muchacho le había sido infiel a su filosa herramienta. En este capítulo para demostrar su fiereza y que aquello había sido solo un desliz, utilizó un recurso muy conocido para él como es hacer unos minos en la tibia del adversario, algo conocido como murrita. He aquí la prueba, denunciada por Marianito pos partido. ¿Será cierto? Esperamos el descargo del protagonista.

3 comentarios:

Dario dijo...

Va mi descargo: esa lesión se la debe haber hecho otro de los purretes cunado se cagan a pedos luego de los partidos...la "murrita" a la que se refieren no fue tal, sólo me tiré al piso, rechacé la pelota y no hubo contacto físico con el jugador de los soquetes

mariano dijo...

es verdad no hubo contacto, esta vez el señor barbudo llego limpio en esta es inocente

gustavo dijo...

Entonces hubo falso testimonio, mi querido Mariano, como diría Bilardo tengo testigos de la acusación.
Vaya entonces la absolución para el pobre e inocente hachero